“LOS 10 MEJORES
CRUCEROS PARA VIAJAR POR LOS CINCO CONTINENTES”
De la City a la Gran
Manzana
Es posiblemente la experiencia crucerística más auténtica,
porque no hay absolutamente nada que distraiga al pasajero del disfrute del
barco. Ni excursiones, ni bajadas a puerto, ni una sola escala en todo el
recorrido. Solo el Queen Mary 2 y el viajero. La joya de la naviera Cunard
ofrece la ruta Southampton-Nueva York y viceversa para un total de 2.592
pasajeros, alojados en 1.310 cabinas diferenciadas en seis categorías. Desde la
Britannia Inside, con 14,70 metros cuadrados (desde 1.389) hasta los 209 metros
cuadrados del Grand Dúplex (desde 21.239), perteneciente a la categoría Queens
Grill Suites, cuya suite menor ofrece 47 metros cuadrados de superficie. Más de
1.200 personas conforman una tripulación esmerada para que todo esté al gusto
del pasajero. Para ello, el barco ofrece también una amplia oferta de espacios
lúdicos, como cinco piscinas dos de ellas interiores, 12 bares y salones, nueve
restaurantes, casino, cine, spa o una librería donde elegir lectura entre más
de 8.000 ejemplares y siete idiomas. Los espectáculos y el amplio repertorio de
charlas y conferencias impartidas por relevantes historiadores, escritores,
políticos, científicos o artistas completan las tentaciones del Queen Mary 2
para que nadie eche de menos pisar tierra firme. Desde marzo, se efectúan
salidas todos los meses desde ambos puertos.

Seven Seas Navigator
Descubrir los paisajes de Alaska desde una suite.
Es uno de los mejores cruceros para quienes busquen un
servicio exquisito, no deseen aglomeraciones a bordo y quieran descubrir la
belleza de los paisajes del estado más virgen de los Estados Unidos. Además,
todas sus cabinas son suites exteriores “el 90 por ciento de ellas con
balcones”.
Con un total de 15 salidas desde el mes de mayo y hasta
finales de agosto, todos sus recorridos tienen una duración de siete noches,
excepto los viajes que abren y cierran la temporada, ya que parten y vuelven al
puerto de San Francisco, respectivamente, en una trayectoria de 12 días de
duración. Con salidas desde Vancouver o Anchorage, los puertos de escala son
las poblaciones de Ketchikan, Juneau, Skagway y Sitka. Los días que se llega
hasta el glaciar Hubbard o al fiordo Tracy Arm están dedicados por completo al
disfrute a bordo.
Uno de los principales atractivos del crucero Seven Seas
Navigator son sus suites, divididas en 11 categorías según el área y los
servicios prestados. Las superficies oscilan entre los 28 metros cuadrados de
la categoría H Window (desde 4.099 dólares, con compra anticipada) hasta los
109 metros cuadrados de la MS Master Suite (desde 15.499 dólares, con compra
anticipada).
Sin embargo, a la hora de reservar hay que tener en cuenta,
por ejemplo, que las Deluxe Suite tienen el mismo tamaño que las Penthouse
Suite y sólo las diferencia el que las últimas cuentan con un servicio de
mayordomo. Y para quien desee un mayor espacio sin pagar más por ello, la suite
601 (categoría Deluxe Suite) tiene 16 metros cuadrados más que el resto de su
categoría, lo mismo que le sucede a la suite 600, una Window Suite que ofrece
19 metros cuadrados más a los 28 correspondientes.
Por último, quien sienta una especial predilección por
disfrutar plácidamente de una terraza privada, habrá de saber que la GS Grand
Suite cuenta con una de 18,5 metros cuadrados, mientras que la de la MS Master
Suite es justo la mitad de tamaño. El Seven Seas Navigator es un crucero todo
incluido. No hay cargos extras en bebidas, restaurantes y la propina va
reflejada en el precio del mismo. De sus espacios comunes, cabe destacar las
mesas al aire libre del Portofino Grill, que siempre están muy solicitadas a la
hora de la cena; el completo menú del Canyon Ranch SpaClub o la programación
del Seven Seas Lounge, que incluye musicales, espectáculos de cabaré y
estéticas representaciones de circo artístico.
Allure of the Seas
El barco de crucero más grande del mundo
El pasado mes de diciembre se inauguró el barco gemelo del
Oasis of the Seas, con el que comparte el título del crucero más grande del
mundo. El puerto base de la nueva adquisición de la compañía Royal Caribbean es
Fort Lauderdale, en Florida, y su único destino son las aguas del Caribe, donde
realiza durante todo el año trayectos de siete noches de duración. Se puede
elegir entre dos rutas que navegan por el Caribe Occidental y Oriental. En el
primero, el barco recala en Nassau (Bahamas), Charlotte Amalie (St. Thomas,
Islas Vírgenes) y Philipsburg (St. Marteen), mientras que el crucero por el
Caribe Oriental visita Labadee (Haití), Costa Maya y Cozumel (México).
Con siete vecindarios distribuidos a lo largo del Allure of
the Seas, realmente puede llegar a faltar tiempo para disfrutar de todo lo que
el barco ofrece. Para hacerse una idea, basta con resaltar que la zona
denominada Central Park, situada en el centro del buque, cuenta con seis
restaurantes, bares y cafés incluyendo el refinado 150 Central Park, perfecto
para una cena romántica. Solo uno menos que Boardwalk, donde se encuentra el
AquaTheater, el primer anfiteatro en alta mar con capacidad para 735 personas
que a la noche acoge espectáculos de natación sincronizada y acrobacias
acuáticas. También aquí se localiza un carrusel y dos rocódromos de 13 metros
de alto. Siguiendo con la oferta de ocio, entre los nueve locales del Royal
Promenade se encuentran, entre otros, el primer Starbucks fuera de tierra y el
The Rising Tide Bar, el único local deslizante a bordo de un crucero, que se
mueve entre las cubiertas ocho y cinco. La zona de las piscinas, donde está el
parque acuático H2O Zone, dos simuladores de surf y una tirolina de 25 metros
de longitud; el área dedicada al spa y al fitness, con 29 salas de tratamiento;
el Entertainment Place, con el Amber Theather equipado con pantallas 3D; y la
Youth Zone, con más de 2.200 metros cuadrados de diversión para los más
pequeños, completan los siete vecindarios donde disfrutar del tiempo libre
tanto de día como de noche.
El capítulo de las novedades no acaba aquí. Llegan también a
los espectáculos, donde destacan los nacidos de la colaboración con DreamWorks
Animation, como el desfile donde participan los personajes más famosos del
estudio, como Shrek, o el espectáculo de patinaje de hielo Cómo entrenar a tu
dragón. Y, por supuesto, al alojamiento, donde se ha incluido una lujosa
categoría que ofrece 28 lofts de 50 metros cuadrados, que se unen a las ya
existentes 53 suites.
Crystal Serenity
Las capitales del Este por aguas del Báltico
Varias son las compañías que ofrecen cruceros por el Báltico,
pero si lo que se busca es una estancia en un cinco estrellas superior, donde
la elegancia y el detalle son los protagonistas, entonces hay que decantarse
por este barco de Crystal Cuises. Con salidas los días 22 de mayo, 2 de junio y
27 de junio desde los puertos de Estocolmo y Hamburgo, según el recorrido
durante 11 días, realiza escalas en Tallin (Estonia), Copenhague (Dinamarca),
Helsinki (Finlandia) y San Petersburgo (Rusia). El Serenity presume, además, de
ofrecer uno de los ratios de espacio por pasajero más altos del mercado (64,4
puntos).
Las cabinas se encuentran distribuidas a lo largo de cinco de
las nueve cubiertas del barco y todas ellas son exteriores, teniendo más del 85
por ciento un balcón privado. La superficie de las mismas oscila entre los 20
metros cuadrados de la categoría C, las llamadas Outside Deluxe (desde unos
4.155, con compra anticipada), y los 124 metros cuadrados que ofrecen cada una
de las cuatro Crystal Penthouses existentes en el Serenity (desde unos 25.480,
con compra anticipada). Todas las cabinas están dispuestas con absoluto mimo,
incluyendo sábanas de algodón egipcio en las camas, mantitas de mohair inglés y
un menú de almohadas que poseen modelos terapéuticos e hipoalergénicos. Las
categorías superiores cuentan, además, entre otras comodidades, con servicio de
mayordomo, vestidor y jacuzzi.
Con un servicio excelente, que ofrece un tripulante por cada
1,65 pasajeros, la vida en el barco se convierte en un verdadero placer que
permite bañarse en sus dos piscinas, jugar al pádel, practicar jogging en un
paseo de 360 grados que recorre toda la cubierta número siete, saborear
especialidades japonesas, italianas y la propia de los países visitados en sus
tres restaurantes, elegir uno de los numerosos tratamientos de su spa diseñado
según los preceptos del feng shui, jugar en su casino con más de 450 metros
cuadrados de superficie o incluso asistir a cursos de idiomas, conferencias,
lecturas y otras actividades culturales ofrecidas en el espacio denominado
Creative Learning Institute.
MSC Lirica
Nueva ruta por los puertos de Arabia
A partir del mes de octubre, MSC Cruises incluirá entre las
rutas de su catálogo de invierno 19 travesías por las costas del Golfo Arábigo,
convirtiéndose además en la primera compañía en tener a Abu Daabi como puerto
base. Sus cruceros, de ocho días y siete noches de duración, partirán de la
capital del emirato cada domingo, desde el 30 de octubre hasta el 4 de marzo
del próximo año, y desde el puerto de Dubái, cada viernes desde el 28 de
octubre hasta el 9 de marzo del 2012.
El barco elegido es el MSC Lirica, inaugurado por Sofía Loren
en 2003. El carácter italiano de la nave se percibe en el gusto por el mármol
presente en la decoración y en el protagonismo que tienen los sabores del país
en la cocina de sus restaurantes, La Bussola y L''Ippocampo. Su capacidad
máxima es de 2.199 pasajeros alojados en 784 cabinas, de las cuales el 64 por
ciento son exteriores, aunque solo 132 tienen balcones los de la categoría
suite.
El nuevo recorrido no sólo pone en evidencia el fuerte deseo
de los países del Golfo Arábigo por convertirse en un atractivo destino
turístico, sino también el aumento de interés de los viajeros por una zona que
se presenta como un producto que aúna lujo y tradición. La Gran Mezquita de
Sheikh Zayed, en Abu Dabi, una de las más grandes del mundo con sus 82 cúpulas
y sus 1.000 columnas; el rascacielos de Burj Khalifa, que domina el paisaje
urbano de Dubái y puede admirarse a una distancia de 95 kilómetros; las aguas
cristalinas de las playas del emirato de Fuyaira y los zocos de Muscat, capital
de Omán, son algunos de los atractivos de la ruta.
M/S Paul Gauguin
Navegar en un clásico de la Polinesia Francesa
Calificado como el barco más lujoso del sur del Pacífico, el
M/S Paul Gauguin, ahora en manos de la exclusiva compañía Pacific Beachcomber,
constituye una de las mejores opciones para viajar con clase por las aguas de
la Polinesia Francesa. Su política de todo incluido abarca propinas,
consumiciones y el servicio de habitaciones, lo que evita las sorpresas de
última hora. Todo ello con un ratio de dos tripulantes para cada tres
pasajeros. La larga trayectoria de este recién remodelado barco por esta región
y sus recorridos a lo largo de todo el año garantizan una tripulación con un
conocimiento profundo de los enclaves de interés y tres o cuatro salidas cada
mes. Papeete, la capital de la isla de Tahití, es el puerto base de este
crucero con recorridos de 7, 10, 11 o 14 días por los archipiélagos de Islas de
la Sociedad, Islas Marquesas e Islas Cook.
Con una capacidad máxima de 332 pasajeros y un ratio de
espacio cercano al 58 a, todas las cabinas del M/S Paul Gauguin son exteriores
y cerca del 70 por ciento de ellas cuentan con balcón. Las únicas que no lo
tienen son las categorías F Porthole Stateroom, con dos ojos de buey y la E
Window Stateroom, ambas con una superficie de casi 19 metros cuadrados. Entre
las suites, cabe destacar la GS Grand Suite, perfecta para quien desee un
amplio espacio exterior privado, ya que dispone de una terraza de 18 metros
cuadrados, y la Owner's Suite 7002, donde el balcón cede protagonismo a un
interior de 49 metros cuadrados. Tanto las suites como las cabinas de categoría
B, las Veranda Stateroom, poseen también terminal de sonido para iPod y un
servicio de mayordomo durante las 24 horas del día.
Aparte de las interesantes actividades que se pueden hacer
durante las excursiones a los diversos puertos, este crucero es el único en la
Polinesia Francesa que ofrece la posibilidad de obtener la certificación PADI
en alta mar. Se imparten clases para todos los niveles, desde buceo de
superficie hasta técnicas de submarinismo avanzado. Del mismo modo, cuenta con
una marina retractable que pone al alcance otras actividades náuticas como el
windsurf, la navegación en kayak o el esquí acuático. Sin olvidar la
posibilidad de relajarse en su spa, que ofrece tratamientos inspirados en las
técnicas y los productos de la Polinesia, así como masajes con el tradicional
aceite monoi.
Disney Dream
Magia y fantasía en las Bahamas
El mes pasado se inauguró el último barco de Disney Cruise
Line, con la misma línea estética de los transatlánticos de los años 20 que
caracterizan a sus otras embarcaciones, pero cerca de un 40 por ciento más
grande y cargado de novedades de última generación. El Disney Dream ha querido
jugar con las posibilidades que ofrecen los dispositivos multimedia para
reformar su mundo de fantasía, creando falsos ventanales, cuadros animados y
juegos interactivos que reaccionan al movimiento de los niños. Otras novedades,
como el denominado The District, formado por cinco espacios exclusivamente
dedicados para adultos, y el restaurante Remy, llevado por el prestigioso chef
Arnaud Lallement cuyo restaurante l’Assiete Champenoise ostenta dos estrellas
Michelin lo reafirman como la mejor opción para disfrutar de un crucero en
familia.
La tecnología que caracteriza al Disney Dream también se ha
colado en los camarotes con los llamados Magical Porthole. Con 1.250 cabinas,
donde nueve de cada diez son exteriores y cerca del 90 por ciento de éstas
tienen balcón, se ha querido crear una ventana al océano en aquellas 150
localizadas en el interior del barco. Para ello, un ojo de buey virtual muestra
en tiempo real las vistas que rodean a la embarcación, en las que se cuelan
puntualmente algunos de los personajes Disney más famosos.
En esta misma línea, el restaurante Animator''s Palate se
convierte en una ventana al mundo submarino a la hora de la cena gracias a las
pantallas de LCD, que muestran escenas de la vida marina. Y también el mismo
tipo de dispositivos se utilizan en el llamado Enchanted Art, toda una suerte
de fotografías, cuadros y láminas que descubren su verdadera apariencia cuando
los pasajeros se paran ante ellos y comienzan a mostrar diferentes secuencias
animadas. Distribuidos por todo el barco, se utilizan también como parte de una
aventura de detectives, donde niños y adultas han de descubrir un sorprendente
misterio.
El Disney Dream mantiene la misma distribución por edades de
los espacios de ocio, destinados a los más jóvenes, que el resto de las
embarcaciones de la compañía. Pero incluye novedades en sus atracciones, como
la montaña rusa acuática Aquaduck, un impresionante tobogán de 233 metros de
largo que recorre toda la cubierta 12, y el Magic Playfloor, un suelo
interactivo donde los niños controlan la acción del juego con el movimiento. Y
dentro del capítulo de los espectáculos, el Disney Dream suma a los ya habituales
de la naviera el espectáculo Disney''s Believe, un emotivo musical con más de
20 personajes Disney en escena.
A todas estas atracciones y ofertas de ocio, hay que añadir
las propias del recorrido. Partiendo de Puerto Cañaveral, en Florida, existen
rutas de 3, 4 y 5 días con escalas en Nassau y Castaway Cay, la isla privada
donde los pasajeros podrán elegir entre numerosas actividades acuáticas y
excursiones. El Disney Dream navega las aguas de Las Bahamas durante todo el
año.
Celebrity Xpedition
El único crucero de las Islas Galápagos
Su espectacularidad no se mide con grandes cifras. Tampoco
con largas listas de comodidades ni propuestas hedonistas. Es el servicio de su
tripulación y guías, junto al privilegio de ser la única naviera que recorre
las aguas de las Galápagos, lo que lo convierten en un crucero único.
Evidentemente, el sello de calidad de Celebrity Cruises está presente, pero se
aprecia esta vez en los detalles sencillos. Como el de saborear una copa
mientras se observan las estrellas desde la cubierta Sunrise o el de sumergirse
en un jacuzzi al aire libre después de un día repleto de actividades, como el
senderismo o el buceo.
En el Xpedition todo está incluido, desde las propinas a las
excursiones, que se realizan dos veces al día, por la mañana y la tarde, y son
guiadas por expertos en la zona. Las hay de arga o corta duración para que el
pasajero elija según sus gustos y energías. Se escoja una u otra posibilidad,
el disfrute de la riqueza natural de las Islas Galápagos está asegurada. Leones
de mar, delfines, zapayas, iguanas, tortugas y aves como la fragata, el
alcatraz patiazul o el ratonero y el albatros de las Galápagos aparecen aquí y
allá, habitualmente a escasos metros de los pasajeros o incluso en el mismo
barco, como los leones de mar, que en más de una ocasión amanecen tumbados en
las zodiacs del buque. O incluso mientras se bucea rodeado de ellos o de
tortugas de mar. Para poder decidir qué actividad se elegirá al día siguiente,
cada tarde se celebra un cóctel con una presentación visual de las próximas
excursiones, que incluye un adecuado asesoramiento.
El Celebrity Xpedition es un barco pequeño, con un máximo de
90 pasajeros, que ofrece 45 camarotes exteriores de seis categorías diferentes,
desde la Ocean View Stateroom, con 13,4 metros cuadrados, a la Penthouse Suite,
con 42,7 metros cuadrados de superficie. A pesar de que realiza rutas durante
todo el año, si se quiere una de las cabinas más económicas (desde 2.029),
conviene reservar con mucha antelación. Todos los recorridos tienen una
duración de siete noches, aunque se ofertan paquetes que incluyen tres o cuatro
noches en el JW Marriot Hotel de Quito y vuelos ida y vuelta Quito-Baltra, la
isla base del Celebrity Xpedition.
Silver Spirit
Travesía en primera clase por el Mediterráneo
La compañía Silversea es famosa por el lujo y la atención
personalizada de sus cruceros de lujo todo incluido que navegan alrededor del
mundo, desde la Antártida hasta Oceanía, pasando por Alaska, el Caribe, Asia y,
por supuesto el Mediterráneo. Por este destino navega durante los meses de
verano el Silver Spirit, el nuevo barco de la compañía que se inauguró el año
pasado. Desde finales del mes de mayo hasta la primera semana de octubre, esta
lujosa embarcación recorre, al igual que el Silver Cloud y el Silver Wind,
diferentes rutas que parten o llegan a los puertos de Barcelona, Pireo
(Atenas), Civitavecchia (Roma), Cannes, Venecia, Montecarlo y Estambul. Los
cruceros del Silver Spirit por las aguas del Mediterráneo tienen casi siempre
siete días de duración.
Pero recorridos aparte, el Spirit marca diferencias respecto
a sus buques hermanos. La más destacable es su tamaño, ya que con sus 36.000
toneladas es el barco más grande de la flota y uno de los que mayor ratio
espacio por pasajero ofrece en el mercado con 67 puntos, lo que se traduce en
189 metros cúbicos. También es el que cuenta en la compañía con suites de mayor
superficie, entre los 29 y los 150 metros cuadrados. Exteriores y con balcón el
95 por ciento de ellas, al igual que el resto, la diferencia se nota sobre todo
al compararlas con las suites del Silver Wind y el Silver Cloud, ya que, por
ejemplo, en la categoría Vista Suite (desde 2.888, con compra anticipada) el
aumento es de siete metros cuadrados. Lo que no cambia en absoluto es el mimo
que encuentra el pasajero en el interior: un completo menú de almohadas,
elección de artículos de aseo de Ferragamo, Bulgari o Neutrogena, prismáticos,
prensa diaria, champagne Pommery o bombones Pierre Marcolini son algunos de los
ejemplos. Y, por supuesto, el exclusivo servicio de mayordomo.
Pero las novedades no se quedan solo para las suites.
Aparecen también en las zonas comunes de este barco, cuya decoración se ha
inspirado en el movimiento art decó. Por ejemplo, en el The Spa at Silversea,
donde se ha dedicado una zona a la exclusiva Thermal Suite. Esta nueva área
cuenta con un hammam privado donde se puede elegir entre una amplia gama de
masajes. Entre otros servicios novedosos del spa, también se encuentran
tratamientos antiarrugas con botox y un programa de medicina oriental que
incluye terapias de acupuntura.
Los cruceros de la compañía Silversea son también conocidos
en el mercado por su cuidada gastronomía. Tanto los menús del comedor
principal, The Restaurant, con especialidades culinarias de los puertos
visitados, como las sofisticadas propuestas del The Champagne, o la excelente
cocina italiana de La Terraza son presentados cuidadosamente ante el pasajero.
Al mimo que ponen estos establecimientos, se ha unido en el Silver Spirit dos
nuevos espacios que completan aún más la excelente oferta culinaria ofrecida en
el resto de los buques de la compañía. Uno de ellos es el Seishin, un pequeño
restaurante de cocina asiática de fusión para solo 24 comensales donde se puede
probar la famosa y rica ternera japonesa de Kobe o decantarse por un menú
degustación de nueve platos. La otra novedad es el Stars Supper Club, donde 58
pasajeros pueden disfrutar de una cena amenizada con un espectáculo.
MS Fram
Recordar a Amundsen en la Antártida
Hay ocasiones en que el azar crea coincidencias curiosas,
como que en una misma fecha se celebren dos aniversarios íntimamente ligados
entre sí. Tal es el caso que protagonizan este año los exploradores noruegos
Fridtjof Nansen y Roald Amundsen. El primero nació justo hace 150 años,
mientras que el segundo se convirtió, junto a su equipo, en el primer hombre
conocido en alcanzar el Polo Sur. Fue en 1911 y, precisamente, iba a bordo del
Fram, el mismo buque, aunque reformado con el que Nansen efectuó la primera
travesía del Océano Ártico. En la actualidad, otro Fram, el de la compañía
naviera Hurtigruten, navega por ambos territorios llevando a los viajeros que
tienen el privilegio de descubrir los escenarios más vírgenes del planeta.
Más de 40.000 visitantes pisan cada año los suelos de la
Antártida en un viaje excepcional que, por sus características, obliga a una
elección cuidadosa acerca del buque y la tripulación. El MS Fram es el buque
más moderno de la compañía, fue botado en el año 2007 y ha sido especialmente diseñado
para la navegación por las zonas polares. Construido en Fincantieri, el
astillero italiano de los cruceros de lujo, cuenta además con un sobresaliente
equipo de biólogos marinos. Algo a tener en cuenta cuando se pisa un territorio
del que normalmente se sabe poco. Por tanto, toda la información facilitada
enriquece sobremanera tan inolvidable experiencia.
Con una capacidad máxima de 310 pasajeros, el MS Fram ofrece
cinco tipos de cabinas exteriores y tres categorías de suites, algunas de éstas
con balcón. Las superficies oscilan entre los 16 y 20 metros cuadrados de las
Cabinas Exteriores H hasta los 35 a 37 metros cuadrados de las Gran Suite. De
entre los espacios comunes del barco, decorados con fotografías de expediciones
al Ártico y la Antártida y con pinturas de paisajes polares, destacan los
grandes ventanales tanto del restaurante como del Salón de Observación,
situados en las cubiertas 4 y 7, respectivamente. Otro de los rincones
preferidos para sentarse a mirar las vistas es el vestíbulo Nunami y, por
supuesto, la Sun Deck, perfecta si el tiempo no anda revuelto. Un jacuzzi
exterior, una sauna y un gimnasio son otros de los rincones donde relajarse
durante el viaje.
El MS Fram ofrece 11 salidas, desde el 2 de noviembre hasta
el 23 de febrero de 2012, repartidas en seis recorridos diferentes que añaden
al viaje a la Península Antártica otros enclaves como los fiordos chilenos,
Bahía Margarita, Mar de Weddell, Islas Malvinas y Orcadas del Sur.
Dependiendo del recorrido, la duración oscila entre 10 y 19
días. Sea cual sea el elegido, se pasará por el Canal de Lemaire, un tramo
estrecho de 11 kilómetros de longitud que deja sin aliento al más viajado.
También se paseará entre pingüinos, se verán elefantes marinos, se
fotografiarán icebergs y se estará pendiente de las aguas circundantes para
descubrir ballenas, justo en el lugar del planeta donde existe una mayor
variedad de ellas.
Seabourn Pride
El mejor servicio en aguas asiáticas
Con uno de los ratios más altos de tripulación por pasajero,
este crucero ofrece una de las mejores experiencias todo incluido del mercado.
Y no solo por el número de personas atentas al deseo del viajero, sino también
por la calidad del servicio, que roza la perfección. La bebida preferida, si se
toma café o infusión, y otro tipo de rutinas y gustos que el cliente demuestra
tener son rápidamente fijados en la memoria del personal, que de igual modo
pronto aprende los nombres de los clientes. De dimensiones pequeñas, el
Seabourn Pride resulta perfecto para quien desee una atención exquisita, un
ambiente más íntimo, también cuenta con uno de los ratios de espacio por
pasajero más altos y ganas de entablar amistad con otros compañeros de viaje,
ya que el Pride es muy propicio para ello.
Poco más de una centena de cabinas, distribuidas en las
cubiertas cuatro, cinco y seis dan alojamiento a 208 pasajeros. Todas ellas son
exteriores y solo las de categoría inferior, las Seabourn Suites, carecen de
balcón. Las superficies oscilan entre los 26 metros cuadrados de éstas a los 54
metros cuadrados de la Owner''s Suite. Independientemente del espacio, todas
las suites cuentan con las mismas prestaciones y detalles, como vestidor,
bañera y ducha, champán de bienvenida, cesta de frutas diaria, sábanas de
algodón egipcio, jabones de Hermés, Bijan y L''Occitane y un menú de sales y
esencias para disfrutar de un baño relajante.
Pero si se quiere un mayor relax, en The Spa at Seabourn se
ofrece una amplia variedad de masajes que incluyen el hawaiano Lomi Lomi, el
tailandés, el ayurvédico, el sueco o las técnicas japonesas de shiatsu y reiki.
También se puede practicar yoga y pilates en el centro de mantenimiento o
tumbarse en la cubierta a esperar el comienzo del Momento Masaje, cuando sin
recargo se puede liberar la tensión o incluso aliviar un inoportuno mareo. Para
una mayor actividad, el barco cuenta con una marina desde la que lanzarse al
mar a practicar diversos deportes acuáticos. Con una amplia oferta de trayectos
de larga duración, de entre 32 y 102 días, que llegan a unir Asia con el norte
de Europa, el Seabourn Pride ofrece cruceros estacionales por el Báltico y
Noruega durante el verano y, en invierno, por las costas de Tailandia y
Vietnam. Los próximos 7 y 19 de marzo, partirán desde Bangkok y Hong Kong,
respectivamente, los últimos cruceros de la temporada y habrá que esperar hasta
el 21 de diciembre para que comience de nuevo esta ruta, que durará hasta
mediados de marzo de 2012. El Mar de China, el Golfo de Tailandia o la Bahía de
Halong son algunos de los escenarios que recorre el crucero en su camino hacia
los puertos de Cai Lan (la antigua Hanoi), Ho Chi Minh, Da Nang, Bangkok, Ko
Kood y Hong Kong.

La vuelta al mundo en
98 días desde Barcelona
Entre los variados cruceros que realizan la vuelta al mundo,
si se parte desde Barcelona la compañía Costa Cruceros pone al alcance de quien
desee pasar más de tres meses en alta mar la posibilidad de recorrer el mundo a
bordo de su crucero Costa Deliziosa. Partiendo de Barcelona, el 30 de
diciembre, el periplo incluye más de 250 excursiones y 37 puertos de escala
repartidos en tres tramos: Barcelona-Los Ángeles, Los Ángeles-Singapur y
Singapur-Barcelona. México, Hawai, Nueva Zelanda, Australia, Tailandia, India o
Egipto son algunos de los países que visitará el Costa Deliziosa, que cuenta
con cuatro restaurantes, 11 bares y cafés, cuatro piscinas, cuatro jacuzzis,
teatro, casino y el Samsara Spa, con más de 3.500 metros cuadrados.
Precisamente, 52 de las 1.130 cabinas tienen acceso a él. Existen 106 suites y
662 cabinas con balcón.