viernes, 30 de junio de 2017


“MEXICO Y EL VINO”

Dentro del submundo de los mercadólogos, la bebida de preferencia en los últimos años ha sido el vino. Ya sea por los antioxidantes, el resveratrol, los beneficios cardiovasculares, o bien simplemente porque nos da oportunidad de volvernos expertos en un tema más que requiere de investigación, disgregación y cata.

Sin embargo, este gusto no es exclusivo de los mercadólogos y quienes nos dedicamos a la publicidad. Estudios de mercado recientes indican que el consumidor mexicano cada vez se inclina más a la ingesta de esta fascinante bebida.

México solía ser un consumidor principalmente de cerveza y licores como tequila, ron y whisky. Sin embargo, conforme la Generación X comenzó a entrar a sus 30 años, ocurrió un shift en la tendencia. En la actualidad (según datos de un estudio de Profeco y Vinisfera), el perfil del consumidor de vino en México se comporta de la siguiente manera.



La escolaridad de los consumidores es principalmente de licenciatura.

Es de relevancia el decir, que a diferencia de nuestro vecino del norte, nuestra varietal preferida es el Cabernet Sauvignon. Los vinos hechos con Cabernet Sauvignon, son fuertes, altos en alcohol y taninos. Este dato nos hace un mercado considerablemente sui generis , ya que la mayoría de los mercados que gustan de varietales secas y pesadas, son generalmente de muy alto consumo de vino , véase Europa occidental o Sudamérica . En los Estado Unidos, la varietal de más consumo es el White Zinfandel (o Zinfandel Blanc), que contrario a lo que dice su nombre, no es un vino blanco, sino un blush (rosado dulce).

En México nuestro gusto varietal se divide de esta manera.

Finalmente y lo que es también de relevancia, es que, a diferencia de los años ochenta y noventa, en donde el mayor consumo de vino en México por su origen eran en primer lugar España y en segundo Francia, hemos cambiado por preferir en primer lugar el vino chileno , y en un segundo lugar muy cercano, el vino local mexicano.

Esas son excelentes noticias para la industria vitivinícola mexicana que cada vez tiene mayor presencia y penetración en el mercado nacional e internacional. Lo único que no termino de comprender es por qué en México se produce tan poco White Zinfandel, siendo que tenemos un mercado tan grande tan cerca. La mayoría de las varietales que se producen en México son Cabernet Sauvignon.


jueves, 29 de junio de 2017




“LA CULTURA DEL VINO EN MEXICO ECHA RAICES (Y CRECE)”

¿Viñedos en el centro del país? ¿Qué significa hablar del vino mexicano? ¿Cuál es el alcance de los viticultores locales? Ante las preguntas, un grupo de aficionados, fotógrafos, escritores y editores recorrió la ruta del vino del Bajío: las casas vitivinícolas de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes.

Entrevistaron a los enólogos y probaron todos los vinos de la región. El resultado fue Vinos & viñedos del centro de México, un libro que describe y relata la segunda región vitivinícola más importante del país.

Eduardo de la Garma, uno de los principales colaboradores del libro, respondió a Animal Gourmet algunas preguntas, de las miles que surgen, cuando uno habla de vino mexicano.



¿Por qué hablar del vino en el centro de México? ¿Cuál es su relevancia?

Esta es la segunda zona vitivinícola más importante del país. Después de Baja California, aquí se concentra el resto de la producción de vino mexicano: entre Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes. El centro de México podría ser el mundo del vino a escala, un ejemplo de lo que está pasando en la industria vinícola nacional: todo crece.

¿Crece?

Sí. Hace 15 años se exportaba más del 95% del vino hecho en México, ahora sólo el 70%. El otro 30% que se queda lo consumimos más de dos millones de mexicanos. Este ‘boom’ es muy claro en el Bajío: ahora vemos más botellas, tiendas de vino y aficionados; más cultura del vino.

Hace 15 años se exportaba más del 95% del vino hecho en México, ahora sólo el 70%

¿Por eso la idea de hacer un libro?

Sí. En los últimos años hemos visto un importante desarrollo del vino mexicano: festivales, distribución y hasta un desarrollo del enoturismo. Notamos que no había nada que retratara este fenómeno, por lo menos en la región. Entonces decidimos hacer el libro, documentar lo que está pasando en el Bajío y narrar la relación que tiene el hombre con el vino.

Hay muchos libros que hablan de este tema, ¿no?, el amor al vino, los tips, la enología para dummies…

De a montón. Son pocos los que dignifican al vino. Te asomas a las librerías, los hojeas y descubres que todos hablan igual: palabras rimbombantes, un aire medio snob y muchísimos consejos para apantallar en las reuniones. Por lo mismo, Vinos & viñedos del centro de México lo quisimos editar con una voz más sincera y urbana. Se trata de hacer el vino más accesible a las personas, no algo exclusivo y hecho para expertos.

Se trata de hacer el vino más accesible a las personas, no algo exclusivo y hecho para expertos

¿Y cómo fue ese proceso?

Fue un conjunto de acciones: ubicamos los viñedos que hay entre Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes (los representativos y los que casi no conocíamos), trazamos una ruta por los estados, la viajamos, conocimos a los productores y conocedores, los entrevistamos. En el transcurso probamos (y nos acabamos) más de setenta botellas, comimos mucho, tomamos fotografías de todo, recorrimos lugares como Querétaro, Tequisquiapan, Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende, recopilamos información y escribimos sin parar por unos meses. Luego vino el diseño del libro: ilustramos, creamos mapas y representamos gráficamente a la región.

¡Un viaje gastronómico gigante!

¡Exacto! El libro es más bien una guía vínica y de viaje. Leerlo es recorrer el centro de México a través del vino. En el mejor de los casos, queremos que su lectura motive a hacer el viaje que proponemos.

Hablando más del vino mexicano, ¿cómo ven ustedes el auge?
Diverso y en ascenso (nuestro mercado crece anualmente 12%). Cuando hicimos el viaje descubrimos que en el centro del país hay todo tipo de productores: desde empresas como Freixenet, que exportan más de dos millones de botellas a Japón, hasta casas como Dos Búhos que elaboran unas cuantas botellas y las distribuyen entre ellos. Esas producciones artesanales son un ejemplo del alcance local del vino mexicano.

¿Y las grandes casas vitivinícolas?

Aunque siguen un proceso más industrial, tienen un gran problema: la difusión. Hace unos años ibas al supermercado y solamente encontrabas vinos españoles, chilenos o italianos. El auge del vino mexicano está en que a lado de un vino de la Rioja ahora podemos encontrar uno de Baja California o de Guanajuato. Tener el espacio, la opción y, sobre todo, las ganas de probar algo que es nuestro. Creemos que Vinos & viñedos del centro de México acerca el vino a los mexicanos, los motiva a descubrir una región diversa, dinámica y sumamente interesante.



miércoles, 28 de junio de 2017




“EL VINO EN MEXICO”

Actualmente, la industria mexicana está integrada por más de 90 bodegas y productores de uva para vino, ubicados en las diferentes zonas vitivinícolas. Casi 90% de ellos en Baja California y el resto en Coahuila, Querétaro, Zacatecas, Guanajuato y Aguascalientes. En su conjunto ofrecen más de 350 etiquetas de vino.

Las hectáreas de plantación de uva para vino en los últimos cinco años ha tenido un incremento de 5% anual, pero el mercado de consumo en México está creciendo prácticamente al doble de ese ritmo.



En el país existen aproximadamente 3,600 hectáreas de uva para vino, 110 productores y alrededor de 400 etiquetas diferentes, además, el vino es el producto agroindustrial más globalizado del mundo.

El vino mexicano ocupa 30% del mercado en el país, es decir, todo el vino que se produce se consume. “No se consume más porque no tenemos más, por eso nuestro reto es plantar más hectáreas de uva para vino”, indicó el director del Consejo Mexicano Vitivinícola, Ramón Vélez.

De la producción de vino mexicano se exporta 10 por ciento. El consumo de México entre el 2000 y el 2010 se duplicó, de 27 millones de litros a 55 millones de litros de vino.

Se estima que en el 2020 se va a triplicar el consumo, a 180 millones de litros anuales. De éstos, se espera que la mitad sea de vinos mexicanos, es decir, la industria vitivinícola espera crecer en participación de mercados de 30 a 50 por ciento.



Actualmente se consumen 0.65 litros per cápita, una cifra muy pequeña si se compara contra países con mayor cultura vinícola como Francia, con 45 litros per cápita; Italia, con 45 litros per cápita; España, con 23 litros, y Argentina, con 25 litros per cápita.

En México hay 20,000 hectáreas sembradas con plantas de uva de mesa, el estado con más hectáreas es Sonora, seguido de Zacatecas, además, este producto es exportado en 85% a Estados Unidos, Europa y Oriente.

Baja California, Coahuila y Querétaro son los tres estados más importantes en la siembra y producción de vino. En México, de cada 10 botellas que se venden, 6.5 son de vino tinto, tres vinos blancos (y de esas tres, una es de vino espumoso) y cinco de vino rosa. México espera para la próxima década un consumo de 2 litros per cápita anual, cantidad que ya consume actualmente Brasil, que ha experimentado un crecimiento similar al que presenta el país.





martes, 27 de junio de 2017



“FIESTAS DE LA VENDIMIA ALREDEDOR DEL MUNDO”


Quizás muchos desconozcan que esta festividad al vino se celebra en más de 15 países.

Hace poco vivimos la finalización de una nueva Fiesta Nacional de la Vendimia en donde la bella Candela Suyai Berbel representante de Malargüe.

Pero esta no es la única fiesta dedicada al vino que se realiza en el mundo. Algunos de los principales países productores realizan celebraciones que llegan a durar casi una semana.




Chile (Curicó): Fiesta de la Vendimia
Al igual que en Mendoza, tiene varias festividades de acuerdo a las regiones y provincias, pero la principal, por una cuestión histórica, es la Fiesta de la Vendimia de Curicó.

La primer edición fue en 1987, ideada por el viñatero español Miguel Torres fue la festividad que abrió el camino hacia las más de 20 que se realizan en todo Chile, de las cuales se destacan la Fiesta de La Vendimia del Valle de Colchagua, Fiesta de La Vendimia del Valle de Santa Cruz, Fiesta de La Vendimia del Valle de Copiapó entre otras.

La mayoría de estas fiestas se realizan entre Marzo y Abril, cuando ya están en la última etapa de la vendimia.

También hay una elección de reina vendimial acompañado de un show y espectáculo que mezclan el folclore tradicional con la música contemporánea, y además realizan otras actividades tradicionales como la elección de la madrina de la fiesta, el pregón, el pesaje de la soberana en botellas de vino y el torneo de los pisadores de uva.

Uruguay: Festival de la Vendimia
Se realiza desde hace cinco años durante el primer fin de semana de Marzo. A diferencia de otras festividades populares, en esta participan solo aquellas bodegas socias a “Los Caminos del Vino” y las actividades se van realizando de forma continua en los establecimientos que pertenecen a este grupo.

Algunos de los atractivos más importantes son las diversas opciones de comidas y vinos que ofrecen, así como también la posibilidad de participar de la cosecha y pisada de uva en cada una de las bodegas.

Perú (Ica): Festival Internacional de la Vendimia

Desde hace 48 años se celebra esta fiesta dedicada al vino en la ciudad de Ica. Dura aproximadamente una semana y se lleva a cabo durante la primer semana de Marzo de cada año.

Como evento destacable es una pisada multitudinaria de uva entre los vecinos del lugar que señala el comienzo de festividad. Se elige una reina que será coronada al finalizar esta actividad.

También se realizan diversas degustaciones y variados shows artísticos que acompañan durante toda la semana a esta ciudad.

Francia (París): Fête des Vendanges de Montmartre
Desde hace 75 años, durante la primer semana de octubre, se celebra esta festividad en Montmartre, región perteneciente a París. Se lleva a cabo en este lugar ya que posee el viñedo más antiguo y conocido de Francia que data del siglo XVI.

De las actividades más destacables encontramos un desfile en honor al dios Baco, encabezado por los “Petit Poulbots” (niños que habitan el pueblo) tocando diversos tipos de tambores. El recorrido se realiza por las calles de la colina de Montmartre finalizando en la plaza principal. Todo termina con un show de fuegos artificiales.




Francia (Borgoña): Les Trois Glorieuses
Es una de las festividades más antiguas de Francia relacionada al vino. Iniciada en 1859, durante el mes de Noviembre se lleva a cabo este festejo a lo largo de tres días.

La actividad más importante se lleva a cabo al finalizar la fiesta. Se trata de la subaste de los vinos jóvenes presentados durante la festividad, conocida mundialmente como la subasta “Hospicios de Beaune”, uno de los hospitales más antiguos de Francia que continúa ofreciendo su obra de caridad desde 1443.

Canadá (Ontario): Niagara Wine Festivals

Canadá posee un fuerte mercado vitivinícola, y por supuesto, no les puede faltar la celebración hacia el vino. El escenario es la ciudad Ontario, en donde se realizan 3 festivales el Niagara Wine Festival, el Niagara Icewine Festival y el Niagara New Vintage.

El Niagara Wine Festival se celebra en septiembre, El Niagara Icewine Festival tiene lugar a finales de enero, principios de febrero coincidiendo con la vendimia de la uva para preparar el “ice wine” y que debe estar a 8 grados bajo cero aproximadamente, y por último el Niagara New Vintage Festival, que se desarrolla en junio, coincidiendo con la época estiva del vino elaborado ese año.




Alemania (Bernkastel-Kues): Weinfest der Mittelmosel
El Weinfest der Mittelmosel se celebra en la localidad de Bernkastel-Kues desde el 30 de agosto hasta el 3 de septiembre y marca el inicio de la temporada de vendimia de la región, siendo la fiesta vitícola más significativa del sur del país.

Aquí la imagen de la “Reina del Vino” tiene un protagonismo igual que en nuestra Fiesta Nacional de la Vendimia. A partir de 1949 cada región vitivinícola corona a su propia soberana y todas compiten por el título nacional. Cada candidata pasa por una serie de evaluaciones como diferenciar claramente el aroma y sabor de cada uva, ya sea de vino tinto o blanco. Luego, la ganadora tiene que dar muestra de su lo que sabe y debe someterse a un examen sobre sus conocimiento vitivinícolas ante cámaras de televisión. La coronación de la reina del vino es un evento seguido con atención sobre todo en el sur del país.

Italia (Aisti): Vino Douja d'Or

Esta fiesta, desde hace 47 años, se lleva a cabo a mediados de Septiembre en la ciudad de Aisti – Piamonte y a comparación del resto es más un concurso o competencia entre los productores de las dos ciudades más importantes vitivinícolas de Italia.

La celebración finaliza con una carrera de caballo sin montura.




España (Valencia): Fiesta de la Vendimia en Requena

En Agosto (del 20 al 31) se celebra en Requena - Valencia la Feria y Fiesta de la Vendimia. A la antigua Feria, de origen medieval, se le unió a partir de 1947 la Fiesta de la Vendimia.

Aquí se exalta la principal producción agrícola de la comarca, la uva y el vino, siendo una de las más antiguas de cuantas se celebran en la península ibérica. La Feria, por su parte, está dedicada a la patrona de la ciudad, la Virgen de los Dolores. En ella se montan casetas de venta y atracciones de feriantes en la avenida del Arrabal.

Las actividades más populares que se realizan durante el festejo vendimial son “Noche de la Zurra” donde la gente recorre las calles de la ciudad provista de botas de vino y pidiendo agua que se les tira con baldes y mangueras. También está la elección de la reina de la vendimia, la “Noche de los Racimos”, la Ofrenda de flores y frutos a la patrona de la ciudad, la Feria del Vino (FEREVIN), o el Desfile Vendimial, que va desde la casa de gobierno hasta el monumento Universal a la Vendimia donde se efectúa el pisado de uva y bendición del primer mosto, quedando abiertas las fuentes de vino, que son monumentos de cartón y madera de las que visitantes y vecinos tienen ocasión de beber hasta que son quemadas el último día de la fiesta.

España (Barcelona): Festa de la Verema a Alella
Así como los catalanes buscan su independencia de España, también lo hacen con esta fiesta, por eso que ellos festejan la Festa de la Verema a Alella. Acá lo que más se destaca el Concurso de pisadores de uva y la Elección de la ‘Pubilla’, a la que se pesará en público y se le obsequia con el equivalente de su peso en botellas de vino.

Cada año se lleva a cabo en una ciudad diferente.

Portugal (Santarpém): Vindouro, La Fiesta Del Vino Del Douro

En la provincia de Santarpém se encuentra la comarca llamada Cartaxi que tiene como escenario de la celebración de la Fiesta del Vino Vindouro entre los últimos días de Abril y los primeros días de Mayo. Durante los cuatro días que tienen como festejo y principal actividad todo tipo de eventos relacionados al vino, destacándose la recreación de un mercado del s. XVIII.

Chipre (Limasol): Fiesta del Vino de Chipre
La fiesta tiene lugar, desde 1961, en la primera semana de Septiembre en el Jardín Municipal de Limasol. Al igual que el resto de las fiestas vendimiales alrededor del mundo, se destacan las actividades culturales y gastronómicas típicas de la región.

Además durante la noche se organiza una feria en donde los visitantes pueden degustar todos los vinos de forma gratuita.

Luxenburgo (Grevenmache): 59E Fête Du Raisin Et Du Vi

Esta es otra de las festividades en donde se eligen a una soberana que representará la cultura vitivinícola durante doce meses.

Se lleva a cabo durante tres días de Septiembre dándole extrema importancia a sus cepas embleas: el Riesling y los Pinots.

República Checa (Mikulov): Fiesta de la Vendimia de Parava

Este país tiene alrededor de 19.000 hectáreas dedicadas al cultivo del vino en donde se destacan los varietales Cabernet Moravia o André en tintos y el Moscatel Moravo en blanca.

La Fiesta de la Vendimia de Parava se lleva a cabo entre el 9 y 12 de Septiembre de cada año, en la localidad de Mikulov. Su principal atractivo son las bandas de música locales y por sobre todo, su vino joven llamado “Burčák”.

Además de esta festividad, a fines de septiembre realizan una celebración histórica del vino con la recreación de la corte del Emperador y Rey checo Carlos IV. Todo se lleva a cabo a través de una representación medieval en la que incluye degustaciones y presentaciones de vinos del año.

Suiza: Fiesta de la Vendimia de Neuchâtel

La cultura del vino en este país se remonta al siglo X y es por ello que le dan una gran importancia a esta bebida. La celebración dura tres días, desde tempranas horas de la mañana hasta altas horas de la noche.

Los dos primeros días tienen lugar a diversos recitales de música y actividades para los niños. Realizan diversos desfiles de bandas y finalizan con una gran ceremonia similiar al carrousel o vía blanca de Mendoza: sendos carros alegóricos adornados con flores y luces. Esta tradición se remonta desde principio del siglo 19 donde los viticultores paseaban sus camiones con los utensilios de molienda indicando que la vendimia estaba por comenzar.

México (Querétaro): Fiesta de la Vendimia

La celebración del vino en este país se lleva a cabo durante dos días a mediados de Julio desde hace 37 años.

Es organizado por “Viñedos La Redonda” donde invitan a degustar sus vinos y participar de la tradicional pisada de la uva.








lunes, 26 de junio de 2017




VINOS DEL MUNDO: CHILE”


A Chile se lo podría describir como el país que más ama la viña por sus condiciones favorables en cuanto a clima, tierras y ausencia de enfermedades.

Chile es una de las pocas regiones del mundo que tiene vides no injertadas anteriores a la filoxera (64.530 ha), ya que barreras naturales y condiciones climáticas han impedido el desarrollo de esta enfermedad. Por su situación (tipo franja Norte-Sur), comprende climas y tierras tanto de secano como húmedas y de riego, lo que ha dado un abanico de vinos muy marcado por la influencia de las variedades.

Chile ocupa el onceavo lugar de los países productores de vino. Según datos presentados por la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, la producción total de vinos en 2003 fue de 6 400 000 hL, para una superficie de 110 097 ha.

La reducción del consumo interno y la globalización ha significado
que la venta de vinos esté principalmente orientada hacia el mercado externo, con una exportación del 50,8% del vino producido. Sin embargo, su mercado interno es cada vez más dinámico y competitivo, lo que determina para los productores un constante desafío.






HISTORIA

LOS INICIOS

La historia del vino en América comenzó con la llegada de los primeros conquistadores españoles, quienes sembraron esquejes de vides a fin de poder elaborar el vino de misa.

En el caso de Chile, se dice que el introductor fue el fraile Francisco de Carabantes quien trajo estacas desde el Perú hasta el puerto de Talcahuano. Desde allí se trasladaron estacas a Santiago donde se plantaron en zonas aledañas a las edificaciones que habían construido los conquistadores.

Desde el punto de vista oficial histórico, el primer viticultor chileno sería Rodrigo de Araya, como consta en el Acta de Fundación del Vino Chileno, descubierta en el Archivo de Indias por el historiador José Toribio Medina.

SIGLO XIX

Las buenas condiciones climáticas permitieron que el cultivo de la vid se extendiera en la parte central de Chile. Pero debieron pasar tres siglos antes que se produjera un vuelco en el desarrollo de la vitivinicultura chilena. Claudio Gay, profesor de la Universidad de Chile, en 1830, y luego el empresario Silvestre Ochagavía, en 1854, importaron cepas francesas como la cabernet sauvignon, la merlot, la pinot noir, la sémillon, la sauvignon blanc y la riesling. De esa forma, se inició la sustitución de las antiguas cepas españolas por cepas nobles francesas y otras que constituyen hoy en día la base de la producción de vinos en Chile.

Poco tiempo después, el mismo Ochagavía volvió a impactar la producción chilena de vinos con la contratación de un enólogo francés, Joseph Bertrand. La idea contagió a otros productores y, a finales de siglo S.XIX, las principales empresas vitivinícolas habían contratado técnicos europeos, franceses en su mayoría.

En 1877 comenzaron las exportaciones de vinos chilenos a Europa, y su calidad fue destacada en las exposiciones de Burdeos (1882), Liverpool (1885) y París (1889).

SIGLO XX

La historia del vino chileno en el siglo XX no fue fácil, sobre todo en el período de 1940 a 1980. Una ley de alcoholes prohibió la plantación de viñedos y los trasplantes de viñas, mientras que la Segunda Guerra Mundial cerraba la puerta de las importaciones, incluyendo las de maquinaria vitícola. Finalmente, la dramática caída del precio interno de la uva a mediados de la década de los setenta afectó seriamente al sector vitivinícola.

La ley que restringía los viñedos fue derogada en 1974. A partir de 1980 la liberalización normativa y la apertura económica del país desencadenan una revolución económica. El sector vitivinícola se equipó con maquinaria moderna, mejoró la tecnología de riego y plantación, incorporó cubas de acero inoxidable y barricas de roble francés, comenzó a utilizar botellas de mejor calidad.

Entre 1982 y 1983 se alcanzó la producción más alta, coincidiendo con una importante reducción en el consumo local. Ambos elementos provocaron una crisis de graves proporciones, con caída de precios y reemplazo de cultivos. Fue justamente en esta época cuando el esquema de familias tradicionales propietarias de grandes viñas comenzó a ser reemplazado por el de grupos económicos o sociedades anónimas, incluso con participación internacional. Esto fue lo que dio el impulso definitivo hacia la modernización del negocio vitícola.

En los años noventa los vinos chilenos consolidaron su presencia en el mercado internacional, con excelentes resultados y un prestigio bien ganado. Las exportaciones a Europa, Estados Unidos y Asia, han crecido cada año. Actualmente los vinos chilenos se exportan a más de 100 países en cinco continentes.

REGIONES VITICOLAS:

COQUIMBO: VALLE DE LIMARI y VALLE DE ELQUI

El Valle de Elqui es uno de los paisajes naturales más hermosos de Chile. El fértil Valle de Elqui secciona la precordillera, cadena montañosa semiárida con apariencia muy cercana a un desierto. Aquí las condiciones climáticas para el cultivo de la uva son magníficas: Un valle bien ventilado y seco, ya que las precipitaciones anuales llegan solo a los 130 mm. Además cuenta con un sistema de riego integrado y suelos ricos en nutrientes y capaces de almacenar agua. En el Valle de Elqui se asientan las destilerías que producen el Pisco Chileno, un destilado de uva moscatel que constituye la bebida nacional de los chilenos.

En los años 90 se descubrió que el Valle del Limarí era apropiado para el cultivo de cepas nobles. Posee condiciones climáticas y suelos similares a los del Valle del Elqui. Su viñedo abarca casi 1.700 hectáreas, de las cuales cerca del 50% están sembradas con cabernet sauvignon. Es una de las regiones vitícolas emergentes de Chile. Actualmente existen bastantes proyectos para desarrollar su producción vinícola.

VALLE DE ACONCAGUA

A unos 100 kilómetros al norte de Santiago pasa el río Aconcagua, a través del Valle Central en su recorrido desde cordillera hasta el mar.

El Valle de Aconcagua ofrece condiciones climatológicas ideales para el cultivo de la vid, con días calurosos y noches frescas y húmedas. Los suelos son arenosos y guijarrosos, con sedimentos fluviales ricos en minerales y materia orgánica. La producción de vino comenzó alrededor de 1870 y se cultivan diversas variedades como la cabernet sauvignon, la merlot, la cabernet franc y la syrah. A pesar de que su superficie cultivada apenas sobrepasa el 10%, el syrah es considerado el vino emblemático del Valle de Aconcagua.

VALLE DE CASABLANCA

El Valle de Casablanca se extiende entre los Andes y la cordillera de la Costa, a unos 80 kilómetros de Santiago. La cercanía del mar influye en su clima que es húmedo y con nieblas matinales.

Sus suelos son muy arcillosos y ricos en minerales disgregados procedentes de las nieves derretidas de la Cordillera de los Andes. El valle ofrece las condiciones ideales para una lenta maduración de la uva, lo que permite conservar el sabor y aroma intenso de las cepas blancas. Por este motivo, cerca del 75% de los cultivos son destinados a la cepa chardonnay. En el Valle de Casablanca también se cultivan la sauvignon blanc, la pinot noir y la merlot. La cepa riesling, que en Chile se encuentra muy raramente, también crece aquí. En total, la superficie plantada alcanza las 4.000 hectáreas.

El Valle de Casablanca comenzó a ser explotado a comienzos de los años ochenta, cuando el enólogo Pablo Morandé comparó sus suelos arcillosos y su clima húmedo con las condiciones climatológicas que conoció en los viñedos de California. Hoy en día, junto a la producción de vinos de exportación de alta calidad coexisten los primeros proyectos chilenos para la producción de vinos orgánicos.



VALLE DEL MAIPO

En el Valle del Maipo, cerca de Santiago de Chile, tuvo sus inicios la producción del vino chileno. Actualmente, esta región vitícola sigue siendo la más conocida de Chile. En este valle se elaboran los vinos de exportación más exitosos y aquí se han marcado los hitos principales de la historia del vino chileno: A partir de 1555, año en que la primera producción del país fue certificada con documento oficial, pasando por la introducción de cepas nobles francesas en 1854, hasta el redescubrimiento de la cepa carménère, que se creía extinguida, en 1994.

El clima en el Valle del Maipo es estable, con veranos cálidos y secos e inviernos cortos y suaves. Los días son calurosos, las noches frescas, siendo el diferencial de temperatura entre día y noche considerable. Sólo en las zonas altas del valle caen a veces heladas. Gracias a estas condiciones del valle, las cepas tintas –que requieren de mayor insolación- maduran aquí de la mejor forma. De ahí que de las 10.000 hectáreas cultivadas aproximadamente, el 80% están destinadas para el cultivo de cepas tintas (cabernet sauvignon, merlot, carménère, syrah, cabernet franc y malbec). En las 2.000 hectáreas restantes se cultiva las clásicas cepas blancas chardonnay, sauvignon blanc y semillón.

Los suelos son ricos en minerales, arenoso-arcillosos, y de buena permeabilidad. El riego se realiza básicamente a través de canales que transportan las aguas procedentes del derretimiento de las nieves. El riego por goteo es muy poco utilizado.

En el Valle del Maipo están asentadas las grandes viñas tradicionales de Chile, que tienen aquí sus sedes principales, aunque éstas se expanden cada vez más a otras regiones.

VALLE DE RAPEL

En el Valle de Rapel, a unos 100 kilómetros al sur de Santiago, se encuentran dos de las regiones vitícolas chilenas más prestigiosas y reconocidas a nivel internacional. Se trata del Valle Cachapoal, con el río del mismo nombre, al sur de Rancagua, así como del Valle Colchagua, el cual es irrigado por el río Tinguiririca.

Esta región se caracteriza por poseer el típico clima mediterráneo del valle central chileno: veranos calurosos, inviernos templados y un gran diferencial de temperatura entre el día y la noche. La existencia de diversos microclimas, influenciados por la cercanía al mar o a las montañas, permite que se den las condiciones necesarias para el cultivo de diferentes cepas.

Sus suelos son por naturaleza ricos en minerales, están depositados en capas arenosas, y con influencia de cal y piedras en algunos lugares. Debido a estas características casi todas las cepas crecen aquí magníficamente, ya sea chardonnay, sauvignon blanc, merlot, cabernet sauvignon, syrah, carménère o malbec. De éstas, la merlot y la carménère han alcanzado una fama especial, a pesar de ser las menos productivas y cultivadas de la región.

El Valle de Cachapoal y, dentro de éste, las áreas más altas cercanas a la cordillera llamadas Alto Cachapoal han sido el destino preferido de inversores franceses y amantes del vino en los últimos años. Es así como conocidos enólogos y viticultores de Burdeos, Alsacia y el Valle del Loira se asociaron con antiguos viticultores chilenos para fundar bodegas y producir vinos tintos de alta calidad. La ruta del vino en Alto Cachapoal está bien desarrollada y a sus costados se erigen conocidas viñas, tales como Altaïr, Morandé, Anakena, Misiones de Rengo o Château Los Boldos.

Valle Colchagua

El valle fluvial del Tinguiririca posee las mismas condiciones climáticas que el vecino Valle Cachapoal: temperaturas mediterráneas, viñedos protegidos y con buena insolación, suelos arcillosos y ricos en minerales. Esta región vinícola se hizo conocida internacionalmente gracias a la elaboración de vinos de alta calidad; el patrimonio cultural chileno; las costumbres típicas; así como la excelente oferta en el sector del turismo del vino.

VALLE DE CURICÓ

El Valle de Curicó, a unos 220 kilómetros de la capital Santiago, es una de las regiones vitícolas más meridionales de Chile. Su clima es mediterráneo moderado, con días calurosos en el verano y noches frías y húmedas. En el invierno, bajo la influencia de la zona de alta presión del Pacífico, se producen precipitaciones de aproximadamente 720 mm anuales, siendo una región claramente más lluviosa que el Valle de Rapel.

Sus suelos son planos, erosionados, ricos en minerales y con buena permeabilidad. En las zonas más altas predominan la arena y las piedras. Numerosos canales de regadío cruzan la zona, alimentados por los ríos Teno y Lontué. En esta zona se encuentra la superficie de cultivo de cepas blancas más grande de Chile.

El Valle de Curicó alberga actualmente cerca de 18.000 hectáreas de viñedos. Aquí se cultivan la cabernet sauvignon, la sauvignon blanc, la merlot y la chardonnay.

El inicio de la producción vitícola se remonta a los tiempos de la familia Correa Albano, que en 1851 introdujo cepas nobles francesas. En esta región, en las cercanías de la pequeña ciudad de Molina, se encuentra la segunda bodega más grande del país, “Viña San Pedro”.

El Valle de Curicó fue también escenario de una de las modernizaciones tecnológicas más grandes de la industria vitícola chilena: a comienzo de los años ochenta, el enólogo español Miguel Torres almacenó, por primera vez, vino en estanques de acero inoxidable, siendo éste el punto de partida de una modernización sin precedentes en el sector vitícola de Chile.

VALLE DEL MAULE

El Valle del Maule está situado a unos 260 kilómetros de Santiago y es la única región vitícola, junto al Valle del Maipo, que reclama el título de “Cuna del Vino Chileno”. En efecto, la producción de vino en este frío valle fluvial -ubicado entre los Andes y la cordillera de la Costa- se remonta a la época en que los conquistadores españoles se asentaron en Chile. Ya en el siglo XVI se cultivaba en esta región la uva del país. Aún hoy en día, de las cerca de 31.000 hectáreas cultivadas en el Valle del Maule -que es la superficie cultivada conjunta más grande de Chile- se destinan 8.500 hectáreas a la uva roja del país.

El Valle del Maule se caracteriza por un clima mediterráneo fresco, con inviernos lluviosos, y suelos ácidos y arcillosos, que si bien tienden a reducir la productividad, también aumentan la calidad de las uvas. Se cultivan todas las grandes variedades blancas y tintas. La cercanía a los ríos también influye en el vino, siendo más afrutados aquellos que nacen de cepas cultivadas en las cercanías de las aguas, que aquellos vinos de uvas provenientes de las laderas.

Respecto a los productos de la zona, el carménère es considerado el vino típico de la región. Incluso existe un evento propio dedicado a esta variedad: “La Noche del Carménère”, que se celebra el segundo sábado del mes de noviembre (en medio de la primavera chilena). Otra gran fiesta es la que se realiza en la “Villa Cultural Huilquelemu”, organizada por todas las bodegas importantes de la región, en la que se entrega el “Premio al Mejor Carménère del Año”.

VALLE DE ITATA

A 50 kilómetros al este de Concepción está situado el Valle de Itata, una de las zonas vinícolas tradicionales de Chile. Tradicionalmente, esta región ha producido vinos de mesa simples. Sin embargo, los últimos años, también se han comenzado a producir vinos de alta calidad.

La superficie cultivada de la región es de unas 10.000 hectáreas destinadas a cepas rústicas, como la del país y la moscatel. Adicionalmente, en los últimos años se dedicaron unas 1.000 hectáreas al cultivo de la chardonnay y la cabernet sauvignon.

El Valle de Itata está atravesado por los ríos Itata y Ñuble. Su clima se caracteriza por ser bastante fresco y con mucho viento durante el verano, así como lluvioso en invierno. Sus suelos son arenosos y ricos en minerales, lo que se traduce en una alta productividad. Extensas superficies de bosques se alternan con los viñedos ubicados en las abrigadas pendientes entre los Andes y la cordillera de la Costa.

La tradición del vino está siendo fomentada desde el año 2003 a través de un programa de gobierno, con el objetivo de reactivarla. La tradición se remonta a los tiempos de la conquista española, cuando se producían vinos para el consumo de todo el reino. En aquel entonces, dichos vinos fueron considerados los mejores del territorio. Con la introducción de las cepas nobles europeas y el intenso cultivo en zonas más cálidas, el Valle de Itata cayó en el olvido. Hoy en día, algunas bodegas innovadoras y orientadas hacia una producción de calidad intentan reavivar la región.

VALLE DEL BIO BIO

Marca la frontera más austral de las zonas vitícolas chilenas. Esta región se ubica a lo largo del río Bío Bío, a unos 500 kilómetros de Santiago. En este valle, como en el vecino Valle de Itata, se cultivan desde hace cientos de años las cepas rústicas uva del país y moscatel para la producción de vinos de mesa. Por lo tanto, aún hoy en día, la producción masiva de vinos simples representa la base de las actividades vitivinícolas a las orillas del Bío Bío. Sin embargo, en base a la buena experiencia en Itata y Limarí, diferentes bodegas están trabajando en la producción de vinos de alta calidad.

El clima es frío y con mucho viento en las cercanías del Bío Bío. Incluso en verano sus precipitaciones alcanzan los 1.100 mm anuales. Sus suelos son arenosos y pedregosos y los depósitos orgánicos fluviales lo hacen fértil y productivo. Estas condiciones favorecen el cultivo de cepas nobles, ya que éstas necesitan un período de maduración largo. El resultado son vinos frescos y con acidez, generalmente elaborados a base de sauvignon blanc, pinot noir, riesling y chardonnay.

VALLE DE SAN ANTONIO

A una hora en automóvil desde Santiago, en las cercanías del Pacífico, se encuentra una de las regiones vitícolas más nuevas de Chile: El Valle de San Antonio. Desde hace apenas diez años se elaboran aquí vinos de alta calidad, con creciente éxito. Entre ellos destacan elegantes sauvignon blancs, chardonnays y los pinot noirs. Sus suelos son muy variados, arcillosos y secos, y su clima está fuertemente influenciado por el mar.




viernes, 23 de junio de 2017




“VINOS DEL MUNDO: MEXICO”

A pesar de su rico pasado y de su rol fundamental en el desarrollo de la viticultura americana, la situación de México en materia vitícola es algo contradictoria. Este país que introdujo vides y métodos de vinificación a ambos lados de su frontera, se considera hoy en día un territorio demasiado caluroso para la viticultura. Al estar situado la mitad de su territorio en la zona tórrida al sur del Trópico de Cáncer, su cinturón vitícola ocupa el altiplano central, a una altitud de 1600 m.

A finales del siglo XIX, la familia Concannon, pionera de la viticultura en California, convenció al gobierno mexicano para que aprovechara el potencial vitícola del país e introdujo algunas docenas de cepas francesas en México. En 1910, otro viticultor californiano, Perelli-Minetti, plantó otra gama de cepas en amplios terrenos cerca de Torreón.

Hoy en día, como antaño, la prioridad sigue siendo la producción de aguardientes. Sin embargo, algunas empresas internacionales, como la potente bodega L.A. CETTO, han invertido en la viticultura mexicana y han creado sus propias explotaciones.

Además, poco a poco se empiezan a desarrollar bodegas de pequeña producción, especialmente en Baja California.


LAS REGIONES VITÍCOLAS

Estas son las principales:

BAJA CALIFORNIA

Goza de un clima templado y su viñedo se extiende sobre más de 10.000 ha. La mayor parte de la uva procede del Valle de Guadalupe y de las cercanías de Ensenada. Se producen vinos cabernet sauvignon y chardonnay muy prometedores.


SONORA

Hay muchos productores de aguardientes y de uva de mesa para la exportación

LAGUNA (Torreón)

El clima es caluroso para las variedades nobles, que tienen más posibilidades a una altitud mayor.

PARRAS (Saltillo)

El Valle de Parras, al norte de México DF, podría haber sido la cuna del vino americano. Las mejores viñas están situadas a 1500m de altitud, donde el clima es el adecuado para la producción de vinos de calidad

SAN JUAN DEL RÍO
Situada a 160 km al norte de México DF, el desarrollo de su sector vinícola es relativamente reciente. La mayoría de los viñedos están a una altitud de 1800 m.

ZACATECAS

Es la región vitícola más alta y, por ende, la más fresca. Sus vides están ubicadas a unos 2.000 m de altitud.



jueves, 22 de junio de 2017




“VINOS DEL MUNDO: FRANCIA”

Clásico productor y exportador de vinos, sus cepas y métodos de vinificación crearon escuela en el mundo entero. Tanto para los entendidos como para el gran público, Francia y vino son sinónimos.

Una de las razones de la importancia de Francia en materia vitícola reside en la extraordinaria gama de vinos que produce. La diversidad de sus climas y sus suelos le permite elaborar desde blancos ligeros hasta tintos potentes.

Cada región francesa tiene sus vinos típicos en estrecha relación con la gastronomía local.




LAS GRANDES REGIONES VITÍCOLAS FRANCESAS

1. ALSACIA
Es, junto con la región de Champagne, la más septentrional de Francia. Situada al norte de los viñedos del Loira, esta región debería tener un clima fresco por su latitud. Sin embargo, debido a la protección que le proporcionan Los Vosgos que la bordean de norte a sur y la protegen de los vientos y las lluvias, tiene un clima más atemperado.

El viñedo alsaciano es muy distinto del de las demás AOC francesas. Los vinos llevan el nombre de la variedad y la mayoría son blancos.

Los viñedos se extienden sobre un centenar de kilómetros entre Estrasburgo y Mulhouse, sobre una gran variedad de suelos.

Las denominaciones son Alsace AOC y Alsace Grand Cru AOC.

2. BEAUJOLAIS

Es uno de los vinos más conocidos del mundo. La región de Beaujolais ocupa una amplia zona, desde el sur de Mâcon hasta los alrededores de Lyon, y está limitado al este por el valle del Saona. El punto culminante de la región está a más de 1000 m y las viñas alcanzan una altitud de cerca de 500m.

Además de las denominaciones Beaujolais AOC y Beaujolais-Villages AOC, diez pueblos están autorizados a dar nombre al vino: son los llamados "crus de Beaujolais". Estos pueblos son los siguientes : Saint-Amour, Juliénas, Chénas, Moulin-à-Vent, Fleurie, Chiroubles, Morgon, Régnié, Côte-de-Brouilly, Brouilly.

Los caldos de Beaujolais pueden beberse jóvenes, para acompañar carnes a la brasa, embutidos suaves y quesos. Los vinos de los Crus se beben con comidas más fuertes. El Beaujolais Nouveau se debe beber muy joven.

3. BURDEOS

De los viñedos de Burdeos nace el mayor número de grandes vinos del mundo, sean conocidos o no.

Las Denominaciones de Origen en Burdeos son más de 53. Las más famosas son : Bordeaux, Médoc, Margaux, Pauillac, Saint-Julien, Saint-Estephe, Graves, Pomerol, Saint-Emilion, Barsac y Sauternes, Entre-Deux-Mers y Bordeaux Supérieur.

Cada château, cada cru, cada denominación posee una personalidad y originalidad únicas. La gran diversidad de vinos de Burdeos permite adaptarlos a la mayoría de los platos.

Dentro de Burdeos, cabe destacar las siguientes regiones productoras:

MEDOC

Ofrece algunos de los mejores vinos del mundo. Los vinos de Médoc fueron descubiertos hace mucho tiempo por los aficionados del norte de Europa, que ya se aprovisionaban en Burdeos en la época de los romanos. Los Premiers Crus de Médoc, como Margaux, Latour o Lafite, eran conocidos por los importadores de grandes vinos hace tres siglos.

La variedad dominante en las denominaciones del Médoc es la cabernet sauvignon, que se encuentra mezclada en proporciones variables con merlot, cabernet franc y petit verdot. Los vinos tintos de Médoc se distinguen por su rectitud, finura y austeridad, así como por los aromas dominantes de la cabernet sauvignon.

GRAVES

Se extiende sobre la orilla izquierda del Garona. Esta región vitícola es la más antigua de Burdeos, pues ciertas propiedades tienen más de 700 años de historia. El área de denominación Graves se caracteriza por la ausencia de unidad del viñedo y la gran diversidad de los vinos que produce. No sólo se elaboran vinos tintos secos magníficos, sino también blancos, tanto secos como generosos.

Los vinos tintos de Graves presentan finura y equilibrio, así como hermosas notas de cereza, de tabaco y de chocolate. Los vinos blancos gozan de una merecida fama. Las cepas blancas más utilizadas son la sémillon y la sauvignon y, en proporción mucho menor, la muscadelle.

SAUTERNES Y BARSAC

Son denominaciones localizadas dentro de la denominación de Graves. Se produce el Sauternes, considerado uno de los mejores vinos blancos licorosos del mundo. El Sauternes, de color dorado, con notas de miel, de avellana y de naranja, es un vino clásico de postre.

Las variedades utilizadas para la elaboración del Sauternes son las mismas que las utilizadas para los vinos blancos de Graves: sauvignon, sémillon y muscadelle. La diferencia radica en que las condiciones climáticas de Sauternes favorecen la formación de la Botrytis cinerea (podredumbre noble), que decolora las uvas, las arruga y concentra su contenido de azúcar, de acidez y de glicerina.

SAINT-ÉMILION

Esta famosa región vitícola se sitúa alrededor del pueblo de Saint-Émilion, a unos 40 Km al noreste de Burdeos (5,200 Ha). La variedad de vinos de Saint-Émilion se explica por dos factores: por un lado, la gran diversidad de suelos, subsuelos y microclimas y, por otro, la cantidad de productores independientes.

Las cepas merlot (75% del viñedo) y cabernet franc (20% del viñedo) son las que más se aclimataron en esta zona. Estas variedades se combinan para crear vinos finos y frutales, realzados por un buen grado de alcohol, de acidez, de taninos y otros componentes aromáticos. Un Saint-Émilion correcto, de una buena añada, alcanzará su apogeo al cabo de 3 a 6 años. Sin embargo, las grandes cosechas tienen una expectativa de vida de 10 a 20 años, si se conservan en buenas condiciones.

POMEROL

Pese a su reducida extensión, es considerada una de las joyas de Burdeos por la calidad y el carácter único de sus vinos tintos. Es el reino de la merlot, que ocupa 3/4 partes de la superficie de su viñedo. La cabernet franc cubre 1/5 y la cabernet sauvignon aproximadamente un 5%. En general, los vinos de Pomerol se pueden beber bastante jóvenes y la mayoría son seductores entre 4 y 6 años después de la vendimia.

4. BORGOÑA

Borgoña esconde en sus entrañas uno de los viñedos más famosos del mundo, que produce vinos ricos y elegantes. La Borgoña vinícola se divide en seis regiones:

Chablis y Yonne: Limita con Champagne y no está muy lejos del valle del Loira, al oeste. Se elaboran vinos a base de chardonnay, en un estilo cercano al Côte d'Or pero más seco. Algunos viñedos de Yonne producen tintos apreciados.

Côte d'Or: Sus viñas, sobre laderas orientadas al este, se extienden entre Dijon y Santenay. Renombrado centro de vinos tintos y blancos, aquí se elaboran los vinos más complejos, más caros y de mayor longevidad.

Hautes Côtes: Región situada al oeste de la ladera principal de Côte d'Or. Los vinos son algo más simples que los Côte d'Or.

Côte Chalonnaise: Formada por la prolongación de los viñedos de Côte d'Or hacia el sur. Se producen vinos tintos y blancos, algunos excelentes.

Mâconnais: Zona situada al oeste de la ciudad de Mâcon. Propone vinos tintos de nivel medio, y blancos de gran calidad.

Las denominaciones de la región de Borgoña son muy numerosas: cada región, cada pueblo, cada pago tiene su AOC. Posee además una jerarquía de denominaciones bastante complicada: las AOC regionales, las AOC villages, los premiers crus y los grands crus. Algunas de las denominaciones regionales son: Bourgogne, Bourgogne-Aligoté, Bourgogne Passetoutgrain, Bourgogne (Grand) ordinaire, Mâcon, Chablis, Côtes de Nuîts, Hautes Côtes de Nuîts, Côtes de Beaune, Hautes Côtes de Beaune y Côte Chalonnaise.

Los vinos de esta región tienen además la cualidad de ser capaces de acompañar una enorme variedad de platos.

5. CHAMPAGNE

Champagne se extiende a unos 145 km al noreste de París. Ocupa la cuenca de un mar interior desaparecido en la era terciaria. Las elevaciones geológicas han creado las mesetas de la Montagne de Reims y de la Côte des Blancs, con viñedos famosos que poseen la mayor concentración de grands crus y premiers crus. Champagne cubre unas 35.000 hectáreas.

El viñedo de Champagne era famoso bastante antes de que se empezara a producir el vino espumoso que todos conocemos como Champagne. Entre 826 y 1825, 37 reyes de Francia fueron coronados en la Catedral de Reims, después de que San Remigio bautizara allí a Clodoveo. Ya en el siglo IX se hablaba de los vinos de Épernay y los abundantes monasterios de la región estimularon el cultivo de la vid tanto como la exportación del vino. Las grandes ferias medievales que se celebraban en esta región, punto clave de las principales rutas europeas, extendieron aún más el renombre de sus vinos. Muchos reyes y papas poseían viñas en esta región. El vino de Champagne era, en esa época, un vino tinto de color pálido, aroma intenso, tranquilo y no espumoso.

Se atribuye la paternidad del champagne a Dom Pierre Pérignon, un monje benedectino de la abadía de Hautvilliers, que a fines del siglo XVII se dedicó a desarrollar un vino pálido, casi blanco y algo efervescente a partir de las mejores pinot noir. No obstante, es en 1712 que la corte del Duque de Orléans lanza la moda de esta nueva bebida. Para cuando Napoleón I llegó al poder, el vino espumoso de Champagne ya había conquistado a nobles y poderosos de París a San Petersburgo.

"Merecido en la victoria, necesario en la derrota": esta frase expresa a la perfección la actitud de todo el mundo hacia el champagne, el vino con el que celebran los ganadores y se consuelan los perdedores desde hace siglos. El Champagne puede acompañar toda una comida: con el aperitivo, entradas y pescados, un brut de blanc de blancs; con las carnes, un blanc de tinta o un millésimé y, para el postre, un semi-dulce o un rosado.



6. LANGUEDOC-ROSELLÓN

Los viñedos bordean el Mediterráneo, desde los Pirineos hasta el delta del Ródano. Estas condiciones son ideales para la vid. Es la región productora más grande de Francia (40% del vino francés) y también aquella donde se han producido hasta hoy los cambios más interesantes en materia de viticultura.

Se produce vinos tintos. Las variedades mourvédre, syrah, cinsaut, carignan y garnacha constituyen la base de la mayor parte de estos tintos.

Las denominaciones son: Côtes du Roussillon, Corbiéres, Fitou, Minervois, Côteaux du Languedoc, Clairette du Languedoc, Costières de Nîmes, Blanquette de Limoux.

Los vinos dulces naturales del Rosellón de Banyuls, Rivesaltes, Maury y Muscat Rivesaltes son apreciados en Francia, no sólo como vinos de postre, sino también como aperitivos y para acompañar el foie gras, el melón y los quesos azules.

7. PROVENZA

El vino francés nació en esta región. Cerca de 500 años antes de la anexión por los romanos, en 125 A.C., los colonos focenses y griegos plantaron las primeras vides.

Provenza está delimitada por los Alpes, al norte y al este, por el Ródano, al oeste, y por la costa mediterránea, al sur. Las denominaciones más importantes son Côtes de Provence y Côteaux-d'Aix-en-Provence.

Las denominaciones pequeñas, de carácter muy marcado, son Bandol, Bellet, Cassis y Palettes. Las variedades garnacha y cariñena son utilizadas para la elaboración de vinos rosados. Para los tintos se utiliza las variedades cinsault, syrah y mourvèdre.

8. CÓRCEGA

El estilo de los vinos de Córcega ha sido moldeado por las montañas y el mar. Las variedades autóctonas tienen un fuerte acento italiano (nielluccio y sciacarello para los tintos, vermentino para los blancos). La mayoría de sus vinos son tintos. Córcega posee una denominación general Vin de Corse y dos A.O.C. Ajaccio y Patrimonio.

9. SUD-OUEST (SUROESTE)

El Suroeste se extiende desde el departamento de la Gironde, al norte, hasta los Pirineos, al sur. Esta región se enorgullece de una gran diversidad de vinos, surgidos de numerosas variedades locales a las cuales se han añadido las de Burdeos. La región ofrece todos los estilos de vinos, desde los vinos de Gaillac blancos, secos y ligeros, tranquilos o espumosos, hasta los de Montbazillac y Jurançon, ricos y suaves, pasando por los tintos finos de Bergerac y los tintos sólidos y poderosos de Madiran, Cahors y Buzet.

Las regiones de Dordoña, Lot, Tarn, Lot-et-Garonne, Gers y el País Vasco son remansos de paz donde se vive bien y los buenos vinos están presentes a la hora de la comida.

10. VALLE DEL LOIRA

El majestuoso Valle del Loira nos ofrece una variedad infinita de aromas y colores. En efecto, esta región produce una gama de vinos tan amplia que es difícil encontrar características comunes. Su producción abarca desde los vinos blancos secos, semisecos, melosos o generosos a los vinos tintos ligeros o profundos e intensos, pasando por los rosados secos o dulces o los crémants.

El valle del Loira cuenta con 31 denominaciones de origen o AOC: Chinon, Sancerre, Saumur, Saint-Nicolas de Bourgueil, Anjou, Touraine, Vouvray, etc... Los vinos del Loira son fantásticos para acompañar las carnes blancas, los quesos de cabra y la charcutería.

11. VALLE DEL RÓDANO

Se trata de la región vitícola más antigua de Francia. Produce vinos con carácter, llenos de sol, de color profundo con acentos de flores, de frutas y de especias. El valle del Ródano cuenta con varias regiones diferenciadas. De norte a sur, los cerca de 200 km que separan Vienne de Aviñón producen desde los tintos aromáticos de Côte-Rôtie de dominante syrah, hasta los vigorosos tintos de Hermitage, el viñedo más famoso de la régión. También se elaboran allí los vinos jóvenes y frutales a base de garnacha de Côtes du Rhône. El Valle del Ródano cuenta con 22 AOC de las cuales destacan: Châteauneuf-du-Pape, Gigondas, Côtes Rôtie, Saint Joseph, Hermitage, Côtes-du-Rhône, Côtes du Ventoux, Tavel, etc.




miércoles, 21 de junio de 2017




“VINOS DEL MUNDO: ITALIA”

Los antiguos griegos llamaron a Italia Enotria, "Tierra del vino". En Italia todavía se cultiva la vid de un extremo a otro del territorio. Conocer la gran diversidad de sus vinos es, a la vez, un desafío y un placer para el aficionado. Es el primer productor de vinos del mundo y, además, el que más clases y marcas distintas ofrece.

En cada parcela y cada finca se cultiva uva para hacer vino. Y cada región es fiel a sus tradiciones vitícolas y tiende a promover sus propias denominaciones. Como resultado hay más de doscientas zonas vitícolas oficiales y unos dos millones de productores.

En Italia se elabora vinos de todos los estilos, incluidos licorosos y espumosos, aprovechando la enorme diversidad de microclimas y emplazamientos aptos para el cultivo de la vid. Italia tiene una larga tradición vitícola que se refleja en algunos vinos magníficos y un gran número de vinos con carácter.



LAS REGIONES VITICOLAS

EL NORTE DE ITALIA

PIAMONTE


Esta región del noroeste de Italia presenta vinos únicos y apasionantes, elaborados en su mayoría con cepas autóctonas. Los viñedos del Piamonte representan la sexta parte de la superficie total de viñedo de Italia.

El río Po divide al Piamonte en dos. Al sur del río Po está la ciudad de Alba y las colinas de Monferrato y de Langhe. Esta zona concentra casi el 90% de la producción de uva piamontesa y numerosas DOC y DOCG que se superponen. Las escarpadas colinas de Langhe, por ejemplo, acogen muchas DOC, así como también los ilustres DOCG de Barolo y DOCG Barbaresco. Al norte del río Po, las viñas ocupan los suelos rocosos de las bajas colinas alpinas.

En el sureste del Piamonte las principales variedades tintas son la nebbiolo, la barbera y la dolcetto. La barbera, la cepa tinta más plantada en Italia, da un vino tinto, seco y vivo cuyos aromas evocan los frutos rojos y el regaliz. La principal cepa blanca es la aromática moscatel blanca, de granos pequeños, con la que se hace uno de los espumosos más famosos del mundo, el Asti espumante DOCG.


VALLE DE AOSTA AOC Y LIGURIA

Es la región vitícola más pequeña de Italia. El relieve montañoso del valle de Aosta hace muy difícil el cultivo de la vid, por lo que la mayoría de sus viñas están plantadas en estrechas terrazas. Liguria DOC se extiende alrededor del Golfo de Génova, cerca del Mediterráneo, y produce vino a pequeña escala. La mayor parte del vino producido en esta zona se consume en los restaurantes y chalets de la zona.

LOMBARDIA

Las estribaciones de los Alpes, que se extienden del lago Mayor al de Garda, pasando por el Como y el Iseo, constituyen algunos de los mejores emplazamientos vitícolas de Lombardía. La orilla occidental del lago de Garda acoge la DOC Riviera del Garda Bresciano, la más extensa de Lombardía, y la Lugano DOC. Entre el lago de Iseo y la ciudad de Brescia se encuentra la zona de Franciacorta DOC, donde se hacen espumosos muy afamados con pinot blanc, chardonnay y pinot noir.

EMILIA-ROMAGNA
Bolonia, capital de la región administrativa, se encuentra justo en el centro de la región, con Emilia al oeste y Romagna al este. La región está limitada al norte por el Po y al oeste por los Apeninos. Las montañas sitúan a esta zona bajo la influencia climática del Adriático, con veranos calurosos y alguna sequía, mientras que los inviernos son húmedos, con brumas que invaden a menudo las llanuras.

En la zona de Emilia, el único vino que goza de renombre internacional es el lambrusco (vino frizzante o de aguja). El lambrusco suele ser de aguja, dulce y amable. Normalmente es tinto, aunque se puede vinificar en blanco o en rosado.

Existen cuatro DOC distintas: El lambrusco di Sorbara es seco, con viva acidez y seductor aroma a uva. La zona del lambrusco Salamino di Santa Croce produce un vino similar. En la zona del lambrusco Grasparossa di Castelvetro se elaboran vinos más tánicos y amplios. En cuanto al lambrusco Reggiano es el que más se produce y exporta

En la zona de Romagna los principales viñedos se extienden entre el sureste de Bolonia y el mar. Las cepas más destacables son: la albana, la sangiovese y la trebbiano.

VÉNETO
Los Alpes cubren un tercio del Véneto y sus laderas se extienden hasta los arrozales de la llanura central y las orillas del Lago Garda. Es la región vitícola italiana más variada y en ella se elaboran numerosos estilos de vino. Tiene tres de las denominaciones italianas más conocidas en el mundo.

ITALIA CENTRAL

UMBRIA

Umbria goza de una buena reputación gracias a sus vinos blancos procedentes de la zona DOC Orvieto. La cepa autóctona más interesante es la sagrantino, que produce grandes vinos tintos.

Entre los vinos tintos destacan los Sagrantino di Montefalco DOC, vigorosos y con color, que pueden ser secos o dulces. Los Rosso di Montefalco DOC son vinos agradables elaborados con sangiovese, cuya mezcla incluye un poco de sagrantino.

La denominación Torgiano DOC ha adquirido cierta fama mundial. Los mejores vinos se elaboran con las cepas trebbiano y grechetto. Los tintos son una mezcla de sangiovese, canaiolo, ciliegiolo, montepulciano d'abruzzo y trebbiano.

LAS MARCAS

En esta región la principal cepa blanca es la Verdicchio, que da generalmente vinos ligeros, alimonados, a veces de aguja, que son un excelente maridaje para los mariscos del Adriático. La denominación más conocida es la Verdicchio dei Castelli di Jesi DOC. La Rosso Cònero DOC engloba a los vinos hechos de Montepulciano d'Abruzzo cultivada en las colinas cercanas a Ancona.

ABRUZZOS Y MOLISE

Conocida por ser una región de grandes cooperativas y de producción masiva. Sin embargo, en los Abruzzos se puede producir un vino de un buen nivel como lo demuestra un puñado de fincas y unas cuantas cooperativas que, con esfuerzo e inversión en tecnología, han logrado conseguir un nombre destacado para el Montepulciano d’Abruzzo.

SUR DE ITALIA
LACIO
La región incluye dos de las denominaciones vitícolas más conocidas de Italia: Frascati y Est! Est!! Est!!!. En esta región la mayoría de los vinos producidos son blancos.

CAMPANIA

Se cultiva la cepa histórica Falanghina, que da vinos blancos secos y ligeros en la zona de denominación Falerno di Massico DOC. Las DOC de Greco di Tufo y de Fiano di Avellino dan unos vinos blancos deliciosos. La Taurasi DOC produce grandes vinos tintos de guarda. Lacrima Cristi del Vesuvio DOC puede ofrecer vinos tintos, blancos y rosados tranquilos o espumosos, así como vinos blancos licorosos.

BASILICATA

Puede reivindicar uno de los mejores vinos del sur de Italia: el tinto Aglianico del Vulture DOC. También se producen vinos blancos dulces de moscatel.

CALABRIA

En esta región, sólo los vinos de la Ciró DOC se han ganado un merecido renombre.

APULIA

Es la región de Italia que produce más uvas y más vino pese a no tener la mayor superficie de viñedo. Las DOC son tan numerosas como en la Toscana. La denominación más conocida es la Castel del Monte DOC, más al sur, la Locorotondo DOC ofrece uno de los mejores blancos y Salice Salentino DOC se distingue por los excelentes tintos elaborados por unas pocas bodegas.

SICILIA Y CERDEÑA

SICILIA: en la isla un puñado de productores luchan desde hace tiempo para mantener el honor de sus vinos ante una indiferencia general. Se destacan el blanco seco de la Alcamo DOC y el tinto de la Cerasuolo di Vittoria DOC.

Uno de los vinos más sobresalientes de esta región es el MARSALA, uno de los grandes vinos encabezados del mundo. Actualmente, sólo unos pocos productores se mantienen fieles a los métodos de vinificación tradicionales, por lo cual la calidad de estos vinos varía enormemente al igual que sus precios. Se produce en los alrededores de la ciudad portuaria de Marsala, al oeste de Sicilia, a partir de vinos blancos de las cepas catarratto, grillo, damaschino e inzolia. El marsala debe encabezarse, por legislación, con aguardiente de vino y puede, en algunos casos, reposar hasta 10 años en barrica de roble.


CERDEÑA: ha conseguido preservar buena parte de su herencia en materia de cepas y tipos de vino. Pero el cambio se está manifestando con una tendencia a producir más blancos secos y ligeros, acordes con un "gusto universal", y menos vinos tradicionales de estilo español impuestos por la larga dominación aragonesa.



martes, 20 de junio de 2017




“QUE ES UN VINO KOSHER?

¿Te has preguntado alguna vez que es un vino kosher? O quizás imaginas como podría ser, pero no sabrías explicarlo en detalle. Les dejamos algunas pistas para aprender y entender sobre un vino kosher.

¿Por qué se llama vino kosher?

Kosher, significa en hebreo “apto, adecuado“, y se considera vino kosher cuando se produce bajo los preceptos del kashrut (Leyes Dietéticas Judías), es decir, que su elaboración debe cumplir unas normas estrictas bajo la supervisión de una autoridad religiosa judía o personas cualificadas de esta religión, y manipulado por personas judías.

¿Quién certifica un vino kosher?

Cuando se produce el vino kosher, comercializa y vende a judíos ortodoxos, se requiere el hekhsher(“sello de aprobación“) de uno de los siguientes organismos o autoridad:




Un organismo supervisor kosher:


Una organización como la “Orthodox Union” “OU“, (Unión Ortodoxa), una autoridad rabina /”posek”,  un decisor de la Ley Judía.


Como alternativa, el vino kosher puede ser supervisado por un “beth  din” (corte religiosa judía) de acuerdo con el judaísmo ortodoxo. No obstante, algunas ramas no ortodoxas del judaísmo pueden ser más “indulgentes” en su clasificación de vino kosher.


Si junto al símbolo Kosher (K), en la etiqueta especifica “Also be consumed during Passover” o con una “P” al lado del símbolo , significa que también se pueden consumir durante la Pascua Judía.


Condiciones para ser un vino kosher:


En líneas generales, el kashrut, evita ingredientes específicos prohibidos, ninguno de los cuales se utilizan normalmente para la elaboración del vino, por lo que podría parecer que todos los vinos son generalmente “kosher”. Sin embargo, las leyes que rigen el vino kosher, tienen que ver principalmente con las personas encargadas de trabajar con el vino durante todo el proceso de la vinificación. Por lo tanto:

  • Para ser considerado vino kosher, una persona participante del Sabbat, deberá colaborar durante todo el proceso de elaboración del vinodesde el momento de la cosecha hasta el embotellado real.

  • ·Las leyes del kashrut no considerán vino kosher si se utiliza para la idolatría. Estas leyes incluyen el “Yayin Nesekh” (vino servido a un ídolo) y “Stam Yenam” (vino que o bien ha sido tocado por alguien que defiende la idolatría o producido por personas no judías).
  • Otra particularidad del vino kosher, tiene que ver con la festividad de Pésaj, la Pascua Judía, “kosher para Pésaj“, para la cual, la autoridad religiosa garantiza que no contenga ciertas levaduras, ya que, durante la festividad de la Pascua Judía no está permitido su consumo.

Tipos de Vino Kosher:

  • Mevushal, es el vino kosher hervido o pasteurizado, con el fin de conservar su esencia kosher, aún en el caso de ser manipulado (al abrirlo o servirlo), por alguien que no forme parte de la comunidad judía, requiere que el vino kosher sea “mevushal”. Este estilo de vino se emplea con frecuencia en restaurantes y caterings.
  • No Mevushal, es el vino kosher por excelencia, el que sólo puede ser servido por personas que siguen las normas de kashrut. El propio de la festividad de Pésaj, la Pascua Judía.

* Al adquirir un vino kosherMevushal“, aparecerá en la contraetiqueta la abreviatura “Mev” o “Mevushal“.


¿Dónde se produce vino kosher?


En los últimos tiempos, el aumento en la demanda de vinos kosher, ha originando en los países productores la necesidad de ampliar la variedad de estos vinos, pero siempre bajo la estricta supervisión rabínica. Como ha sucedido especialmente en Israel, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Sudáfrica y Australia. Dos de los productores e importadores de vinos kosher,Kedem y Manischewitz más grandes del mundo, se encuentran en el noreste de Estados Unidos.