lunes, 30 de julio de 2018


“7 LUGARES PARA VISITAR EN FRANCIA… QUE NO SON PARIS”

París está considerada como una de las ciudades más bellas del mundo, sino la que más. Es por ello que muchas veces la imagen de Francia siempre queda ligada a la Torre Eiffel, a los barcos del Sena y las tiendas de Campos Elíseos, olvidando que la patria gala es, ante todo, un país de contrastes y bellos escenarios tanto históricos como naturales.

En este artículo vamos a analizar esos 7 lugares para visitar en Francia... que no son París.

#7 Mont Saint-Michel

Declarada Patrimonio de la Unesco, esta montaña alojada en la zona de Normandía, al norte de Francia, debe su nombre a la abadía construida en honor al arcángel San Miguel. Alrededor de esta yacen diferentes casitas que conforman un pueblo aislado por unas altas mareas que, en ocasiones, impiden el paso del visitante por vía terrestre.

Todo un clásico a visitar durante nuestro paso por Normandía y cuyo encanto reside al comenzar esa noche en la que el monte, como una luciérnaga, brilla en la oscuridad orgullosa de su condición de fortaleza inexpugnable.





#6 El Valle del Loira 

Famoso por sus castillos, el Valle del Loira supone un viaje en el tiempo a esos castillos de estructura imponente envueltos en la niebla y asomados al río Loira, la verdadera alma de tan histórico escenario.

Ideal de visitar en bicicleta y reservando un hueco para un pic-nic imprevisto aderezado de una buena copa de Val de Loire, el gran atractivo reside en los casi 50 castillos que componen la ruta y entre los que destaca el Château de Chambord, mandado a construir por el rey Francisco I en el siglo XVI.




#5 Giverny

Situado al oeste de París y a media hora de tren, este delicioso pueblecito es famoso por acoger a finales del siglo XIX a Claude Monet, el famoso pintor impresionista que encontró en los lagos y jardines de su nueva vivienda la inspiración para crear su famosa colección de Nenúfares.

Un puente envuelto en sauces, el encanto de la casa-museo conquistada por la naturaleza y el encanto rural del pueblo son algunos de los motivos por los que pasar un día en Giverny es un obligado.





#4 Lyon

No podemos pasar por Francia sin degustar una gastronomía típica digna de ser Patrimonio de la Humanidad. Pero si, aun así, preferís ir sobre seguro, la mejor opción recae en la tercera ciudad más grande de Francia: Lyon, cuna del famoso cervell de canut, un delicioso queso fresco típico, el poulet Célestine aderezado de champiñón y tomate, o sus quenelles, deliciosas croquetas de pescado.

Una selección de platos a degustar en sus típicos "bouchons" o, incluso, aprender a elaborar mediante un curso de cocina.




#3 Avignon

El mejor umbral a la famosa Provenza francesa es Avignon, conocida por ser la Ciudad de la Cristiandad durante la Edad Media y sede del conocido como castillo gótico más grande del mundo: el Palacio de los Papas, construido en el siglo XIV.

Atracciones religiosas aparte, Avignon ofrece bellos paseos por el puente St. Bénezet, el cual atraviesa el río Ródano, una amplia oferta cultural repartida entre sus museos y teatros, o una escapada a la postal más característica de la Provenza: sus extensos campos de lavanda.





#2 Villefranche-sur-Mer

La famosa Riviera Francesa, también conocida como la Costa Azul, no sólo ofrece ciudades míticas como Nice o Cannes, sino también algunas de las mejores rutas del Mediterráneo.

En concreto, debemos recalar en Villefranche-sur-Mer, un pueblecito de casas coloridas y puerto coqueto cuyo paseo veraniego es sólo el preámbulo de un recorrido por las mejores playas del sur de Francia.

De todas ellas, Paloma Plage se proclama como una de las mejores ensenadas del apacible Cap-Ferrat.





#1 Chamonix-Mont-Blanc

Del calor de la Riviera pasamos al frescor de las cumbres del Mont-Blanc, cuya parte francesa ofrece algunos de los mejores escenarios para los amantes del esquí y el turismo de aventura. Chamonix-Mont-Blanc se convierte en el pueblo más representativo de estos escarpados paisajes blancos, ideales de surcar en tabla de snowboard o conocer de forma más relajada mediante un paseo en teleférico. Todo un clásico para el turismo de invierno.

Estos 7 lugares para visitar en Francia que no son París demuestran el contraste del país galo, un crisol de sabores, construcciones y paisajes en cuyo encanto reside la variedad: desde campos de lavanda a viñedos míticos, pasando por ciudades para comérselas, playas perdidas o montañas nevadas en las que perdernos del mundo.



¡Bon voyage!

¿Qué sitio de Francia te encantaría visitar?

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