lunes, 7 de enero de 2019


“9 EXPERIENCIAS DIFERENTES QUE HACER EN LA LAPONIA NORUEGA”

1. Dormir en un hotel de hielo

¿Eres capaz de dormir en un hotel en el que la temperatura media está a -5ºC? ¿Te entran escalofríos sólo de pensarlo? Al principio suena bastante gélido, pero es mucho más llevadero de lo que parece. No vas a pasar nada de frío porque dispones de sacos térmicos para temperaturas extremas incluso mantas de piel de reno. Vamos, que puedes llegar a pasar hasta calor por el cuerpo. Menos la naricilla, claro.

El hotel de hielo donde yo estuve es Sorrisniva Igloo Hotel. Está en la localidad de Alta, en el norte de Noruega.

El hotel cuenta con bar de hielo, hasta iglesia (de hielo). Toda la decoración del hotel es de hielo.


Todo lo que ves dentro del hotel helado se monta en invierno y se vuelve a desmontar con la llegada de la primavera. Por esta razón, esto de dormir en un hotel de hielo sólo se puede realizar entre diciembre y marzo.

Te está empezando a entrar por el ojo, ¿eh? Pues siento decirte que igual a tu cartera no le hace tanta gracia. Una noche en un hotel de hielo no baja de los 200 euros por persona. Si un día te apetece darte un capricho y probar algo diferente ya sabes. Es caro, sí, pero también la experiencia es inolvidable.


2. Ver la aurora boreal

Ver la aurora boreal en Noruega es de esas experiencias con la que todo viajero sueña alguna vez en la vida. Solo puedo decir que la experiencia es acojonante. Lo siento por la expresión, pero no hay palabra que mejor lo defina. Ver la aurora boreal pone los pelos de punta y no me extraña que incluso a la gente se le caiga la lagrimilla contemplando santa belleza.

Para ver la aurora boreal en Noruega lo mejor es acudir a algún lugar perdido por encima del círculo polar ártico. Al norte del norte. Yo vi la aurora boreal en Alta, uno de los mejores lugares del mundo para verlas, pero mucha gente también las ve en las Islas Lofoten o en Tromso, en Noruega.


3. Dormir en una cabaña tipi perfectamente climatizada con vistas al cielo

Las ventajas de estar en un lugar tan remoto como la Laponia es que tienes unos cielos completamente despejados de contaminación lumínica. Siempre y cuando no haya nubes verás las estrellas como si pudieses tocar el cielo.


Por eso, también es moda en la Laponia Noruega dormir en una tienda tipi con vistas desde la cama. Aquí no pasarás frío y el precio es bastante más económico que un hotel de hielo.

Este tipo de tiendas están perfectamente acondicionadas por dentro como si estuvieses en otro hotel normal y corriente: chimenea, cama grande… Y si tienes suerte, puedes llegar a ver incluso la aurora boreal desde la habitación.


4. Hacer una ruta en raquetas de nieve

Si te gusta hacer rutas con raquetas en nieve en Noruega tienes nieve para aburrir. El paisaje completamente nevado e inhóspito parece sacado de la película de “El Renacido”. Nunca sabes en qué momento se te va a aparecer por allí Leonardo Di Caprio.

La ruta que yo hice con raquetas era muy sencillita y el final de la ruta venía con sorpresa. ¡Pasa al siguiente punto!


5. Pescar en un río congelado   

¡El final de la ruta en raquetas sobre nieve era pescar sobre hielo! Reconozco que no tuve suerte y no me comí ni los mocos pescando, lo que casi pesco en el lago fue un buen resfriado.

Ahora en serio, apenas sabía que existía esta modalidad de pesca y me encantó probar la experiencia. Es otro de los planes más diferentes que hacer en la Laponia Noruega.

El plan consiste en hacer un agujerito en el lago helado, metes la mini caña y luego toca esperar a que el pez caiga en el azuelo.

Cuando vi cómo el instructor empezaba a hacer el agujero en el hielo mi mente no puedo evitar la típica película en la que alguien va caminando por un río helado y de repente el hielo se empieza a agrietar. Caen todos al lago, no hay nadie alrededor para salvarles y mueren todos congelados.


¡Cómo me gusta el drama! ¿Eh?

Espero no ser la única rara, pero reconozco que por un segundo lo pensé. Pero tranqui, estás en pleno invierno en la Laponia. Por debajo de ti hay unos cuantos centímetros de espesor completamente helado. Alrededor de un metro, por lo menos.

Por cierto, te aconsejo que te inventes un buen baile para poder soportar el frío mientras pescas. Tienes dos opciones bailar o quedarte como un muñeco de nieve. Tú eliges. Aunque si consigues pescar un pececillo ya verás cómo se te pasa el frío rápidamente.


6. Visitar un poblado sami

La cultura sami es una de las cosas que más me llamaba la atención de Noruega. Es el poblado indígena que habita en el norte de Europa y siguen conservando al día de hoy su cultura, sus costumbres y su propio idioma.

En el norte de Noruega es donde se concentra la mayor población sami de los países nórdicos. Antiguamente eran nómadas y al día de hoy viven principalmente de cuidar renos. Yo visité un poblado sami en Kautokeino. La experiencia es 100% auténtica y tremendamente interesante si quieres saber más sobre el pueblo lapón.


Durante la visita al poblado sami visitarás la vivienda tradicional de los samis (el lavuu), te contarán todas sus costumbres al pie de la lumbre, te darán a probar algo cocinado por ellos, incluso se pueden animar a cantar alguna sami-canción típica.

Fue muy agradable la experiencia y los samis me parecieron muy majetes hasta que me preguntaron mi edad y se extrañaron de no tener hijos con más de 30 años. Ahí me cortaron el rollo ja ja. Es broma.


7. Hacer una ruta en moto de nieve o en bici de nieve

No pude hacer ninguna de las dos actividades ya que tengo un problema en la espalda que me impide hacerlo, pero mis compis de viaje me dijeron que fue una experiencia alucinante. Si puedes hacerlo o te llama la atención ¡a por ello!

Vete bien equipado/abrigado para la ocasión. Aunque normalmente para las motos de nieve te suelen proporcionar directamente en la actividad un mono especial para no morir de frío.


8. ¿Te apetece una sauna calentita o un jacuzzi al aire libre?

Los noruegos, y los nórdicos en general, son muy fans de la sauna. Además de ser una actividad relajante para ellos es más bien una actividad social. Encontrarás saunas en prácticamente todos los hoteles.

Otra experiencia apta sólo para valientes es bañarse en un jacuzzi al aire libre. Esto significa que el interior del jacuzzi está a 37 ºC, pero de cuello para arriba estás a 0 º C. Si dudas si meterte o no te aconsejo que te metas. Yo también dudé al principio y luego casi no quiero salir. Te juro que no se pasa nada de frío mientras estás dentro. Al salir es otro cantar, pero ¿somos hombres o gominolas?


9. Montar en un trineo

Antiguamente, para los noruegos el trineo tirado por renos o huskys era su medio de transporte principal para poder moverse por sus campos completamente nevados durante nueve meses al año. Yo no tuve la oportunidad de probarlo, pero es otra de las cosas que hacer en la Laponia Noruega más típicas.

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